Polémica por la fiebre aftosa: productores rechazan cambios en la vacunación y advierten riesgos sanitarios

Vacunación contra la fiebre aftosa en bovinos, con aplicación de dosis en un rodeo en el campo argentino.
Carbap cuestiona la desregulación del sistema y alerta que modificar el esquema actual podría poner en riesgo el estatus sanitario de la ganadería argentina.

El debate por la vacunación contra la fiebre aftosa volvió a encenderse en el campo argentino. La Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) criticó con dureza la decisión oficial que permite a los productores contratar veterinarios privados para vacunar el rodeo, sin depender obligatoriamente de los entes sanitarios y fundaciones que hoy organizan la campaña.

La entidad rural advirtió que no existen fundamentos técnicos ni económicos para cambiar un sistema que, según sostienen, permitió mantener al país bajo control sanitario durante décadas.

Qué cambia en la vacunación contra la aftosa

La medida impulsada por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) habilita a que cada productor elija su propio veterinario para aplicar la vacuna, en lugar de hacerlo a través del esquema coordinado por entes sanitarios regionales.

Para Carbap, este cambio debilita el modelo sanitario que sostiene la campaña de vacunación y podría generar problemas de control, cobertura y coordinación.

Actualmente, el sistema funciona mediante fundaciones y entes que organizan la logística de vacunación en cada región, garantizando que todos los establecimientos cumplan con el calendario sanitario.


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El antecedente que preocupa al campo

Desde Carbap recordaron que una experiencia similar en el pasado terminó en una grave crisis sanitaria.

Tras suspender la vacunación a fines de los años noventa, Argentina fue declarada libre de aftosa sin vacunación por la Organización Mundial de Sanidad Animal. Sin embargo, poco después aparecieron más de 2.000 focos de la enfermedad en 2001, lo que obligó a reconstruir todo el sistema sanitario.

A partir de ese episodio se consolidó el modelo actual basado en articulación público-privada, con fuerte participación de productores y veterinarios.

El sistema actual y su impacto en la ganadería

Hoy Argentina mantiene zonas libres de aftosa con vacunación y otras sin vacunación, un estatus clave para sostener el comercio internacional de carne.

Según Carbap, los informes del propio Senasa muestran que no existe circulación viral y que los niveles de inmunidad del rodeo son adecuados.

Además, la entidad destacó que el costo sanitario actual es relativamente bajo:
el valor de la dosis aplicada equivale a menos de 600 gramos de novillo, cuando históricamente equivalía a cerca de un kilo.

El problema de los productores más chicos

Otro punto que preocupa al ruralismo es la cobertura territorial.

En Argentina, más de la mitad de los establecimientos ganaderos tiene menos de 100 bovinos, muchos de ellos en zonas alejadas. Carbap teme que, con un sistema totalmente desregulado, los operadores privados prioricen rodeos grandes y cercanos, dejando sin cobertura a los productores más pequeños.

Según la entidad, el esquema de entes sanitarios fue diseñado justamente para garantizar vacunación obligatoria, cobertura total y control sanitario uniforme.

Un debate que impacta en toda la cadena cárnica

La discusión llega en un momento favorable para la ganadería argentina, con mayor demanda internacional de carne y buenas perspectivas para las exportaciones.

Por eso, Carbap advirtió que modificar el principal programa sanitario del país sin consenso del sector podría generar incertidumbre e incluso nuevas barreras comerciales.

Mientras tanto, el debate por el futuro del sistema de vacunación contra la aftosa suma un nuevo capítulo dentro de la agenda ganadera argentina. 🐄🌾

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