Nueva exigencia sanitaria: sin habilitación del SENASA, los tambos quedan afuera del negocio con la UE y Reino Unido
El Gobierno nacional redefine las reglas para la lechería exportadora: desde ahora, todos los tambos que quieran integrar la cadena de exportación hacia la Unión Europea y el Reino Unido deberán contar con una habilitación sanitaria específica, con vigencia de dos años y controles estrictos.
La medida, oficializada a través del SENASA, apunta directamente al productor: sin este aval, no podrán vender leche a plantas que elaboren productos con destino a esos mercados de alto valor.
Qué cambia en el campo
El nuevo esquema obliga a los tambos a iniciar un trámite formal de habilitación, que incluye:
Presentación digital de la solicitud.
Evaluación sanitaria completa del establecimiento.
Cumplimiento de estándares de higiene, trazabilidad y bienestar animal.
El permiso tendrá una duración de 2 años, pero deberá renovarse con al menos 3 meses de anticipación para no perder continuidad comercial.
Te puede interesar
Pronóstico de lluvias hasta el 23 de marzo
Terneros hasta $7.500 y remates por 40.000 cabezas: la invernada muestra firmeza y despierta interés en el mercado
Lanzan créditos al 0% en dólares y 19% en pesos para maquinaria con plazos de hasta 60 meses
Ley de Semillas: crece la tensión en el agro por UPOV 91 y advierten que “perjudica a los productores”
Trigo argentino: revelan el informe de calidad de la campaña 2025/26 tras una cosecha récord
Créditos ganaderos en kilos de novillo y financiamiento millonario para la industria agroalimentaria
El sueldo del peón rural pega un salto en 2026 y supera el millón de pesos
Inspecciones y riesgo de quedar afuera
Un veterinario del organismo será el encargado de inspeccionar cada tambo. Si el establecimiento no cumple:
Será clasificado como “no aceptable”.
Tendrá hasta 3 oportunidades para corregir fallas.
Si falla en la tercera, quedará un año sin poder volver a solicitar la habilitación.
Este punto es clave: un rechazo puede dejar al productor fuera del circuito exportador por una campaña completa.
Aparece un nuevo actor: el co-responsable sanitario
La normativa también introduce una figura obligatoria: un veterinario co-responsable que deberá acompañar al tambo en todo el proceso.
Su rol incluye:
Supervisar la sanidad del rodeo.
Controlar la higiene de las instalaciones.
Garantizar registros productivos y trazabilidad.
El trasfondo: acceso a mercados premium
La decisión busca alinear la producción argentina con los estándares europeos, considerados entre los más exigentes del mundo en seguridad alimentaria.
Para el productor, el mensaje es claro: quien cumpla, accede a mercados mejor pagos; quien no, queda afuera.
Con este nuevo marco, la lechería argentina eleva la vara sanitaria y redefine las condiciones para competir en el exterior, con impacto directo en cada tambo que aspire a exportar.











































