Ganadería: con IATF lograron más del 80% de preñez en los primeros 27 días de servicio

Veterinaria trabaja con un bovino en una manga mientras otro profesional registra datos reproductivos del rodeo, en una jornada de manejo ganadero.
Especialistas del INTA y de la Cámara Argentina de Biotecnología de la Reproducción e Inseminación Artificial (CABIA) destacaron el impacto de la genética y las herramientas reproductivas sobre los rodeos comerciales. En un trabajo con inseminación artificial a tiempo fijo (IATF) y repaso con toros 10 días después, se alcanzó más del 80% de preñez en los primeros 27 días de servicio, mientras que el uso combinado de genética, manejo, nutrición, sanidad y genómica aparece como una vía para aumentar los kilos producidos y ordenar los sistemas de cría.

La genética gana terreno en los rodeos comerciales

La genética bovina adquiere un papel cada vez más relevante dentro de los planteos de cría por su capacidad para acelerar mejoras en variables directamente vinculadas con la productividad.

Pero los especialistas advierten que no puede analizarse de manera aislada.

Federico Hozbor, investigador del Grupo de Biotecnología de la Reproducción del INTA Balcarce, señaló que su impacto debe evaluarse junto con factores como el manejo, la nutrición y la sanidad.

“Las herramientas para alcanzar la eficiencia reproductiva ya están disponibles”, aseguró.

Más del 80% de preñez en sólo 27 días

Un trabajo interdisciplinario realizado por Hozbor junto con Hugo Nigro, investigador del INTA y especialista en manejo de rodeos de cría, mostró los resultados de aplicar un programa reproductivo intensivo.

El esquema combinó IATF con un repaso de toros a los 10 días posteriores a la inseminación.

El resultado fue más del 80% de preñez durante los primeros 27 días de servicio.

La concentración de preñeces en un período reducido permite ordenar posteriormente otros momentos clave del sistema, especialmente la parición y el destete.

La condición corporal de las vacas es determinante

La tecnología reproductiva no garantiza resultados por sí misma.

Los investigadores remarcaron que las vacas deben llegar al servicio en condiciones adecuadas.

Para aumentar las posibilidades de éxito, recomendaron que los vientres se encuentren en balance energético positivo y con una condición corporal de al menos 2,5 en una escala de 1 a 5.

El estado nutricional se convierte así en una condición previa para que la herramienta reproductiva pueda expresar su potencial.

Qué ventajas aporta concentrar las preñeces

Los especialistas señalaron que los programas de IATF pueden generar simultáneamente distintos beneficios dentro del rodeo.

Uno de ellos es la concentración de los partos.

Al lograr una mayor proporción de preñeces al comienzo del servicio, también se concentra la parición y aumenta la edad de los terneros al momento de realizar un destete a fecha fija.

Eso puede repercutir sobre el peso final obtenido.

La herramienta también permite introducir genética superior a un costo relativamente bajo y facilita un manejo más ordenado de la alimentación y la sanidad.

Tres indicadores para medir la eficiencia del rodeo

Pablo Veiga, veterinario especialista en reproducción bovina, puso el foco sobre los indicadores que permiten evaluar económicamente un sistema de cría.

Entre los principales mencionó la cantidad de terneros producidos, el peso de cada ternero y los kilos de ternero obtenidos por hectárea.

“La genética es uno de los pilares de la producción ganadera eficiente”, afirmó.

Según los datos presentados, una mejora del porcentaje de marcación puede producir diferencias importantes en la facturación del establecimiento.

No se trata entonces solamente de lograr más preñeces, sino de transformar esa mejora reproductiva en más kilos comercializables por unidad de superficie.

La IATF permite utilizar toros superiores

Dentro de las biotecnologías disponibles, la inseminación artificial a tiempo fijo aparece como una de las herramientas de mayor impacto.

“La IATF permite utilizar toros superiores probados, adelantar partos, concentrar la parición y producir animales más eficientes”, explicó Veiga.

Esta posibilidad acelera la incorporación de características buscadas dentro del rodeo.

También reduce la dependencia de disponer físicamente de determinados reproductores dentro del establecimiento.


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Más de 8,3 millones de dosis de semen bovino comercializadas

El mercado argentino de genética bovina mantiene una actividad significativa.

Según la información presentada, en el país se comercializaron más de 8,3 millones de dosis de semen bovino.

Las razas destinadas a producción de carne tienen una participación predominante y, además, se registra un crecimiento de las exportaciones.

El dato refleja el grado de incorporación que alcanzaron las herramientas reproductivas dentro de la ganadería.

La genética argentina también busca mercados externos

Mariano Etcheverry, integrante de CABIA, destacó que las biotecnologías reproductivas permiten multiplicar genética seleccionada sin necesidad de trasladar animales.

“Las biotecnologías de la reproducción permiten difundir genética mejoradora y reducir problemas sanitarios y de transporte”, explicó.

El mercado internacional continúa dominado por genética procedente de América del Norte y Europa, aunque Etcheverry señaló que existen oportunidades para la genética carnicera argentina.

La comercialización de semen y embriones permite ampliar esa presencia sin los desafíos logísticos y sanitarios asociados al movimiento de reproductores vivos.

Concentrar los partos también suma kilos

El ordenamiento reproductivo tiene además consecuencias sobre los resultados productivos.

Cuando una mayor proporción de vacas queda preñada al comienzo del servicio, los terneros nacen antes dentro de la temporada de parición.

Al llegar a una fecha de destete común, esos animales acumularon más días de crecimiento.

“Cuando se concentra la parición y se utilizan reproductores superiores, el resultado aparece rápidamente en los kilos producidos”, sostuvo Veiga.

De esta manera, la genética y el manejo reproductivo actúan sobre una misma variable económica: los kilos de ternero obtenidos.

La genómica agrega precisión a la selección

Otra herramienta que comienza a ganar espacio en los rodeos de carne es la genómica.

Según explicó Veiga, permite identificar genes relacionados con características de importancia económica.

Entre ellas mencionó crecimiento, facilidad de parto y eficiencia de conversión.

“La genómica mejora la precisión en la selección y permite tomar decisiones más objetivas”, indicó.

La herramienta aporta información adicional para elegir reproductores de acuerdo con los objetivos específicos de cada establecimiento.

El objetivo no es encontrar “el toro perfecto”

El especialista también puso un límite a lo que puede esperarse de la selección genética.

“El toro perfecto no existe, pero sí hay reproductores que pueden mejorar parámetros específicos alineados con los objetivos de cada rodeo”, explicó.

Esto obliga a definir previamente qué característica se busca mejorar.

Un establecimiento puede priorizar facilidad de parto, otro crecimiento y otro eficiencia de conversión.

La selección del reproductor debería responder entonces al objetivo productivo del sistema y no a una idea genérica de superioridad genética.

“La genética no hace magia”

Aun con el crecimiento de estas tecnologías, los especialistas remarcaron que los resultados dependen del funcionamiento integral del rodeo.

“La genética no hace magia. Hay que tener controlados los demás factores involucrados en la producción”, advirtió Veiga.

Sanidad, nutrición, condición corporal, manejo reproductivo y registros productivos continúan siendo necesarios para que las mejoras genéticas puedan expresarse.

El desafío no pasa únicamente por incorporar más tecnología, sino por integrarla correctamente dentro del sistema productivo.

De la preñez a los kilos producidos por hectárea

La combinación de IATF, genética seleccionada, genómica y manejo apunta finalmente a mejorar un indicador económico concreto: la cantidad de kilos de ternero producidos.

Con más del 80% de preñez durante los primeros 27 días de servicio en el esquema evaluado por el INTA, la concentración reproductiva muestra su potencial para ordenar el rodeo desde el comienzo.

Pero los especialistas insisten en que el resultado dependerá del conjunto.

La genética puede acelerar el progreso y la IATF concentrar los resultados, pero nutrición, sanidad, manejo y registros son los que permiten transformar esas herramientas en más terneros, más kilos al destete y mayor eficiencia productiva.

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