Un estudio presentado ante inversores en Nueva York muestra que transformar el maíz en proteína, energía y bioproductos puede cambiar el negocio agroindustrial.
El maíz argentino vuelve al centro de la escena global. En Argentina Week 2026, ante inversores en Wall Street, referentes del agro presentaron un dato que impacta: si Argentina industrializa más su maíz, la facturación podría crecer 61% y alcanzar los US$ 45.370 millones.
La clave no está en producir más, sino en transformar más dentro del país.
El dato que cambia el enfoque: del grano al “network” productivo
El planteo surge de un estudio impulsado por MAIZAR y presentado por Juan Farinati (Bayer).
El concepto es claro: el maíz deja de ser un commodity y pasa a ser un “network productivo”, donde se conecta con:
Bioenergía (bioetanol)
Producción de carne
Industria alimentaria
Bioproductos
Este modelo replica lo que ya ocurre en Estados Unidos, donde el valor se genera en la transformación y no solo en la exportación del grano.
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Más empleo y más negocio en origen
El impacto no es solo en dólares. El estudio proyecta que este modelo permitiría:
Crear 80.000 empleos directos
Impulsar nuevas plantas industriales
Generar más actividad en el interior productivo
Un ejemplo concreto: en una zona agrícola típica, una planta de bioetanol podría aumentar la facturación local 17% y sumar 400 puestos de trabajo.
Retenciones: el cambio que aparece en el escenario
Otro punto clave del informe apunta a la política económica.
Según los datos presentados, redirigir US$ 3.330 millones recaudados por retenciones en los últimos años hacia inversión productiva permitiría:
Financiar el desarrollo industrial del maíz
Generar más valor agregado
Eliminar retenciones en el mediano plazo sin afectar el equilibrio fiscal
Para el productor, esto implica un cambio directo en el negocio: menos presión impositiva y más demanda interna de maíz.
Lo que pide el sector para que el salto ocurra
El potencial está, pero el propio sector advierte que hay condiciones necesarias:
Reglas de juego estables
Incentivos a la inversión
Desarrollo en biotecnología y semillas
Seguridad jurídica
Sin estos factores, el “network del maíz” queda como una oportunidad sin explotar.
Una oportunidad que mira el mundo
El planteo no es menor: posiciona a Argentina como posible proveedor global de alimentos, energía y biomateriales, en un contexto donde crece la demanda por productos con mayor valor agregado.
Lo que quedó claro en Argentina Week 2026 es que el mundo ve el potencial.
La pregunta ahora es si el país logra convertirlo en negocio real. 🌽📈
Fuente: MAIZAR











































