¿Qué podría pasar con el dólar esta semana?

Todas las versiones de dólares se despertaron sobre el final de abril y en los últimos días aceleraron sus cotizaciones con máximos en semana. Las causas son diversas según los analistas. Ahora arranca mayo y se renueva el cupo mensual de u$s200 para la compra de divisas para atesorar, lo que suele poner presión sobre el tipo de cambio.
Sin embargo, el dato conocido el pasado viernes es que durante marzo se registró el menor número de personas que compraron dólares desde que empezó la gestión Alberto Fernández. Habrá que esperar la reacción de los ahorristas ante la reciente suba del dólar.

El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) señala que, para fines de mayo del presente año, la cotización del dólar podría cerrar a un valor de 95,6 pesos argentinos.

¿Cómo viene el clima para mayo, junio y julio de 2021?

Es importante destacar que, al 30 de abril y de acuerdo al Banco Nación, el dólar presenta un valor de $92,50 para compra y $98,50 para la venta.

Por qué sube el dólar

Hay varios factores que se combinaron para despertar al dólar. Una de ellas es que a partir del levantamiento de algunas restricciones para su operatoria, los principales fondos extranjeros con tenencias de títulos en pesos avanzaron en la dolarización de su cartera para salir del país. Según fuentes del mercado, las firmas Templeton y PIMCO aceleraron el desarme en los últimos días y operaron importantes volúmenes del contado con liquidación (CCL) para sacar divisas al exterior. Estos movimientos estuvieron detrás de la reciente suba de su cotización, que arrastró al alza a los otros dólares paralelos tras un extendido letargo durante los meses previos.

Además, hay quienes ven que detrás del blanqueo para la construcción que se habilitó días atrás un motivo de presión sobre el tipo de cambio. Ocurre que aquellas personas que tienen pesos sin declarar adquieren dólares en el mercado negro de divisas para blanquear y por la pesificación del impuesto al dólar oficial terminan pagando un menor monto de impuesto. Según la ley de blanqueo, la alícuota es del 5% si se ingresan los depósitos hasta el 5 de mayo, 10% hasta el 9 de junio y 20% hasta el 8 de julio. En todos los casos el destino de los fondos tiene que ser proyectos en el sector de la construcción que no tengan más del 50% de avance al momento de aprobación de la ley.

Por otro lado, economistas consultados por Ámbito opinan que el dólar blue estaba atrasado y que ahora lo que hizo fue recuperar terreno perdido frente a la inflación.

¿Qué es lo que miran hoy los analistas? Hay varias cuestiones. Una de ellas es que el Banco Central sigue comprando y robusteciendo las reservas, que ya superaron la barrera de los u$s40.000 millones. Esto, según especialistas consultados por Ámbito, le da poder de fuego a la entidad que conduce Miguel Pesce para domar a gusto el dólar, aunque consideran que aún debe consolidarse esa tendencia antes de fin de año.

Por otro lado, un factor que puede poner presión sobre el dólar, particularmente el informal donde no existe el tope oficial de u$s200 mensuales que impuso el BCRA, es la suba del mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias y el pago retroactivo a enero, sumado a que se aproxima el pago del medio aguinaldo en junio. Aunque el Gobierno espera que esa masa de dinero se vuelque al consumo, es de esperar que buena parte vaya al ahorro en dólar, una costumbre tan argentina como el dulce de leche.

Como dato positivo, la afluencia de divisas provenientes del agro se mantiene en buen nivel esperando al llamado “trimestre de oro” cuando los exportadores realizan las estacionalmente fuertes liquidaciones. Recursos que el Gobierno necesita como el agua. Los granos, y en especial la soja, están en niveles máximos de cotización de los últimos años.

Otra cuestión a tener en cuenta es lo que ocurrirá con la actividad económica a raíz de la desatada segunda ola de contagios de Covid-19, que obligó a incrementar las restricciones, y pone en duda si habrá o no nuevos cierres y suspensión de actividades.

Ligado a esto resta prestar atención a la inflación, que en marzo marcó un pico en el año de 4,8%. El Gobierno está desplegando una serie de medidas en busca de controlar los precios, porque su plan económico y su pronóstico de evolución del dólar están atados entre sí. El Presupuesto proyecta un 31% de inflación anual, y que el dólar acompañe, y no al revés como sucede siempre. El ministro Martín Guzmán se aferra al timón para que el barco mantenga su hoja de ruta.

Y no menor también es que se cierre el acuerdo por la deuda con el FMI y el Club de Paris, lo que despejaría el panorama financiero para el Gobierno. Se esperan novedades tras la gira por Europa de Guzmán en busca de consenso.

Consecuencia de la suba del dólar

Dentro de las consecuencias de la suba del dólar está un posible traslado a precios, especialmente en los alimentos y los servicios atados a la divisa. Además, hace repensar estrategias de inversión de los ahorristas: los plazos fijos y el carry trade pierden terreno, al igual que los títulos en pesos.

¿Qué pasará con el dólar?

Tras repasar las variables, veamos los pronósticos. El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del BCRA, en base a las estimaciones de consultoras y entidades financieras, arrojó un ajuste a la baja del precio del dólar para fin de año. Los especialistas consultados por la autoridad monetaria prevén que alcance los $115 en diciembre 2021, unos $3,60 menos que el REM anterior.

Posteriormente trascendió un informe elaborado por Delphos Investment que estimó una suba del dólar menor que la inflación. Según el reporte, el “contado con liqui” terminaría el año en niveles de 180 a 190 pesos. “Esto significaría un aumento cercano al 25% para el año, pero muy por debajo del aumento que esperamos para la inflación”, explicó el informe.

En el resto de los dólares de momento la mayoría de los analistas descartan que se produzcan movimientos bruscos en las cotizaciones.

Fuente: ambito.com

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