En octubre, la faena argentina fue de 1,3 millones de cabezas, 8% más que en septiembre y que en octubre anterior.

Se trata de un volumen que hace mucho no se veía. Pero hay que tener en cuenta que el mes pasado tuvo el número máximo de días hábiles que puede haber.

Al ajustar por esta variable, la faena resultó 1% menor a la de septiembre y sólo 3% superior a la de hace un año.

Conviene recordar que la faena, durante un año y hasta junio, venía dando claras muestras de moderación. En julio pareció desandar este camino, en agosto hizo lo inverso y en septiembre nuevamente mostró indicios de abandonar la disminución.

Ahora, en octubre, vuelve a dar un paso para atrás, sin que se pueda afirmar si nos encaminamos a una fase de crecimiento en el sacrificio.

Otra baja en hembras

Tomando mes a mes, la faena de octubre interanual, tanto la total como la correspondiente a machos y a hembras por separado, se desaceleró.

Tomando de a trimestres móviles, perdió velocidad para hembras y para el total.

Sólo en el caso del análisis para la faena tomada de a 12 meses móviles no cede, a causa de la mayor inercia que tiene este cálculo. Pero sí lo hicieron las hembras.

En este sentido, octubre fue el sexto mes consecutivo con caída en la participación de hembras, que había llegado a un nivel muy alto en abril, superando el 52%, y ahora marcó 46%, lo que significa una caída consistente de 1 punto por mes en promedio.

Qué tener en cuenta

Cuando se cambia de fase en el ciclo ganadero, no todas las variables se ajustan automáticamente. Éste podría ser el caso.

Pero también se podría tratar de un bache en el camino hacia una menor faena que se venía siguiendo hasta mediados de año.

No obstante, la tasa de interés y la incertidumbre política, que se agrava por el recuerdo de las políticas aplicadas al sector hasta 2015, no parecieran llevar a pensar que se puede profundizar un proceso de retención de hacienda. A pesar de que las señales de los mercados externos podrían ayudar.

Fuente: Valor Carne