Alerta en la industria: la UE excluye al biodiésel de soja y pone en riesgo exportaciones argentinas

La decisión europea de sacar al biodiésel de soja del consumo de biocombustibles generó fuerte preocupación en el sector. Desde la industria advierten que se trata de una barrera comercial sin sustento técnico y alertan por la posible pérdida inmediata del mercado y el cierre de plantas exportadoras.

La exclusión del biodiésel de soja del esquema de biocombustibles de la Unión Europea encendió una señal de alarma en la agroindustria argentina. Para el sector, la medida no responde a criterios técnicos ni ambientales, sino que constituye una barrera paraarancelaria de carácter político que golpea directamente a uno de los productos donde Argentina es altamente competitiva.

Desde la industria sostienen que los argumentos utilizados por Europa —que vinculan el crecimiento de la soja en Argentina con desplazamiento de otros cultivos y la existencia de un supuesto monocultivo— carecen de fundamento. “Es una afirmación que se cae por sí sola con solo observar la realidad productiva del país”, señalaron referentes del sector.

Una decisión política ligada al acuerdo UE–Mercosur

Según el análisis del sector, la medida europea estaría asociada a las tensiones internas dentro de la propia Unión Europea por el acuerdo comercial con el Mercosur. En ese contexto, la exclusión del biodiésel argentino funcionaría como una herramienta de compensación para los países que rechazan el acuerdo, retirando del mercado productos en los que el Mercosur —y especialmente Argentina— tiene ventajas competitivas.

“El biodiésel es apenas el primer paso”, advierten desde CIARA. En la industria no descartan que nuevas restricciones puedan avanzar sobre otros complejos exportadores en el futuro.

Negociaciones en marcha y riesgo inmediato

Frente a este escenario, el sector ya activó una estrategia de negociación conjunta con la Cancillería y el Ministerio de Economía, con el objetivo de revertir la decisión lo antes posible y evitar un daño estructural a la cadena.

Sin embargo, el diagnóstico es contundente: la pérdida del mercado europeo es inminente si no hay cambios en el corto plazo. Esto podría derivar en el cierre de las principales plantas exportadoras de biodiésel del país, con impacto directo sobre el empleo, la industria aceitera y la generación de divisas.

La definición de Europa reabre así un frente de conflicto comercial clave para la agroindustria argentina y suma presión a una cadena estratégica en términos productivos y exportadores.

Fuente: CIARA

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