Llevan décadas inundándose: las 400.000 hectáreas del Salado que una obra de U$S 138 millones podría salvar

Inundación en la cuenca del río Salado con calles y edificios anegados, bajo una intensa tormenta con lluvia, cielo oscuro y actividad eléctrica.
Buenos Aires avanza en la licitación del Tramo V del Plan Maestro de la Cuenca del Salado, el último eslabón de la obra hídrica más ambiciosa de la provincia. Con financiamiento del Banco Europeo de Inversiones y fondos propios, el proyecto triplicará la capacidad del río y protegerá tierras productivas de Bragado, Chacabuco, Alberti y Junín.

Cada vez que llueve de más, el campo lo paga. En el centro bonaerense, los productores de Bragado, Chacabuco, Alberti y Junín conviven desde hace décadas con un río Salado que se desborda, cubre los campos y tarda meses en retroceder. Son unas 400.000 hectáreas productivas que quedan expuestas ante cada ciclo húmedo, con pérdidas que se repiten campaña tras campaña sin que el problema de fondo se resuelva.

Eso podría estar cerca de cambiar. Este viernes, el ministro de Infraestructura y Servicios Públicos de Buenos Aires, Gabriel Katopodis, encabezó en Alberti una jornada de trabajo con entidades rurales, comerciales y profesionales de la región para presentar los avances de la licitación del Tramo V del Plan Maestro Integral de la Cuenca del Salado: la última pieza de un sistema hídrico que, cuando esté completo, triplicará la capacidad de conducción del río. La inversión total estimada es de U$S 138 millones, con financiamiento mixto del Banco Europeo de Inversiones (BEI) y el Tesoro Provincial.

El Tramo V: el último eslabón que le falta al sistema

El Plan Maestro Integral de la Cuenca del Salado es el proyecto hídrico estructural más importante de la provincia de Buenos Aires. Sus tramos anteriores ya están ejecutados o en ejecución. El Tramo V es el que cierra el sistema: sin él, toda la infraestructura aguas arriba pierde eficiencia porque el agua no tiene por dónde salir con la velocidad necesaria.

Se extiende a lo largo de 95,38 kilómetros, organizados en tres etapas, desde el Canal del Este de la laguna de Bragado hasta la descarga de la laguna El Carpincho, en Junín, atravesando Chacabuco y Alberti. Cuando esté terminado, el río podrá desaguar a una velocidad que hoy es simplemente imposible: la obra triplicará la sección actual del cauce, lo que se traduce directamente en menos tiempo de anegamiento y menos superficie afectada ante cada episodio de exceso hídrico.

El proyecto contempla también la intervención de 10 puentes —8 carreteros y 2 ferroviarios— y la obra de cierre de la laguna de Rocha. Todo fue desarrollado por la Subsecretaría de Recursos Hídricos y la Dirección Provincial de Hidráulica de la provincia.


Te puede interesar


Las etapas en licitación: qué se construye y dónde

De las tres etapas del Tramo V, las etapas 1 y 2 son las que están actualmente en proceso de adjudicación. Las ofertas ya fueron presentadas y el Ministerio las está evaluando.

Estas dos etapas cubren 60,26 kilómetros entre Bragado y aguas debajo de la laguna Rocha, atravesando Alberti, Bragado y Chacabuco. Además de la intervención sobre el cauce del río, incluyen la reconstrucción de 7 puentes:

En la etapa 1: el puente Cardesales, el puente vial Warnes–Seguí y el puente ferroviario Warnes–Seguí.

En la etapa 2: los puentes viales Las Rosas RP 42, Ea. La Noria e Irala–Coliqueo, más el puente ferroviario Irala–Coliqueo.

El financiamiento combina un préstamo del BEI de U$S 110 millones con fondos del Tesoro Provincial para completar los U$S 138 millones totales estimados.


El Niño llega y el tiempo apremia

La jornada en Alberti no fue solo una presentación técnica. Katopodis fue directo al mencionar el contexto climático que le da urgencia a la obra: “Este año nos enfrentamos a un nuevo episodio de El Niño que nos obliga a estar preparados en toda la región”.

Junto con el avance licitatorio, el Ministerio presentó el Plan de Gestión del Riesgo Climático, un instrumento para anticipar y responder a los eventos extremos que, según el propio ministro, son cada vez más frecuentes e intensos. La cuenca del Salado es históricamente una de las zonas más vulnerables de la provincia ante las inundaciones, y los ciclos húmedos asociados a El Niño multiplican ese riesgo.

Para los productores de la región, la ecuación es simple: cada vez que el Salado se desborda, el campo pierde. Y si las obras no están terminadas cuando llegue el próximo evento hídrico importante, las pérdidas se repiten. El calendario aprieta.


Humedales: la obra no ignora el ecosistema

Uno de los aspectos más sensibles de cualquier intervención hídrica a esta escala es el impacto sobre los ecosistemas asociados. En la cuenca del Salado, las lagunas, bañados y humedales no son solo paisaje: regulan el ciclo del agua y tienen valor ambiental propio.

El diseño del Tramo V contempla de manera integral la gestión ambiental necesaria para garantizar la conservación y permanencia de esos humedales. La intención es aumentar la capacidad de desagüe sin sacrificar los ecosistemas que forman parte del sistema hídrico natural de la región, un equilibrio que históricamente generó tensiones en los debates sobre intervención en la cuenca.


Quiénes estuvieron y qué representa su presencia

La convocatoria en Alberti reunió a un abanico amplio de instituciones, lo que da una medida del alcance e impacto esperado de la obra. Participaron la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), la Federación Agraria, la Sociedad Rural Argentina, la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), la Asociación de Productores Rurales de Alberti, la Cámara de Comercio e Industria de Alberti, Bragado y Chacabuco, la Federación de Acopiadores de Granos, el Colegio de Ingenieros Agrónomos y Agricultores Federados Argentinos (AFA).

Que entidades tan distintas —y en muchos casos con posiciones políticas diferentes— estén sentadas en la misma mesa habla del consenso que existe en la región sobre la necesidad de esta obra, más allá de las diferencias sobre cómo se financia o quién la lleva adelante.


La deuda pendiente con la Nación

La provincia de Buenos Aires viene ejecutando este plan con sus propios recursos y con financiamiento internacional, ante la ausencia de aportes del gobierno nacional para obras hídricas de esta envergadura. Katopodis no dejó pasar la oportunidad de señalarlo, aunque sin profundizar en detalles durante la presentación pública.

Es un punto que el sector agropecuario de la cuenca viene reclamando desde hace años: que una obra de impacto nacional —porque las inundaciones del Salado afectan a una de las zonas más productivas del país— debería contar con financiamiento federal y no depender exclusivamente de la capacidad fiscal de la provincia y de préstamos internacionales.


Lo que viene

La licitación de las etapas 1 y 2 está en su recta final. Una vez que el Ministerio adjudique la obra, comenzará el proceso de contratación y luego el inicio efectivo de los trabajos sobre los 60 kilómetros de cauce entre Bragado y la laguna Rocha.

Para los productores de Alberti, Bragado, Chacabuco y Junín, la cuenta es larga: décadas de inundaciones recurrentes, campos que quedan bajo el agua cuando el Salado no da más, y una obra que siempre estuvo en los planes pero nunca terminaba de cerrarse. El Tramo V es la última pieza. Y según el Ministerio, está más cerca que nunca de comenzar.


Datos clave — Tramo V, Plan Maestro Cuenca del Salado

IndicadorDato
Inversión total estimadaU$S 138 millones
Financiamiento BEIU$S 110 millones
Longitud total Tramo V95,38 km
Longitud etapas 1 y 2 (en licitación)60,26 km
Puentes totales Tramo V10 (8 viales + 2 ferroviarios)
Puentes etapas 1 y 27 (5 viales + 2 ferroviarios)
Hectáreas productivas a recuperar~400.000 ha
Municipios involucradosAlberti, Bragado, Chacabuco, Junín
Impacto en capacidad del ríoSe triplicará la sección actual

MÁS INFORMACIÓN PARA TU CAMPO ENTRA AQUÍ