La campaña de maíz con destino a grano comercial avanza a paso firme en la Argentina y ya cubre el 91,7 % del área proyectada a nivel nacional. El ritmo de implantación se mantiene elevado, aunque el clima comienza a introducir contrastes marcados entre regiones productivas.
En el NOA, NEA y el centro-norte de Santa Fe, las precipitaciones de las últimas semanas siguen condicionando las labores. Los excesos hídricos dificultan el ingreso de la maquinaria a los lotes y explican los principales retrasos que aún se observan en la recta final de la siembra.
Al mismo tiempo, el cultivo entra en una fase clave para la definición de los rindes. El 74 % del maíz temprano atraviesa actualmente su período crítico, con un 93 % del área calificada en condición Normal a Buena, lo que configura, por ahora, un escenario productivo mayormente favorable.


Sin embargo, empiezan a encenderse luces amarillas en zonas donde la humedad es escasa. En el Norte de La Pampa y el oeste bonaerense, el total del maíz temprano ya se encuentra en floración, una etapa altamente sensible al estrés hídrico. Si bien el 86 % de los lotes conserva una condición entre Normal y Buena, la falta de agua en el perfil del suelo podría limitar el potencial de los cuadros más adelantados si las lluvias no llegan en el corto plazo.
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Así, el panorama del maíz combina un muy buen avance de siembra y un estado general del cultivo positivo, pero con una creciente dependencia del comportamiento climático. La evolución de las precipitaciones en las próximas semanas será clave para sostener las expectativas de rendimiento, especialmente en aquellas regiones donde la oferta de agua ya muestra signos de restricción.

Fuente: Bolsa Cereales de Buenos Aires









































