Pormag hizo su balance de 2025: la carne porcina fue la más elegida por los argentinos y superó a la bovina y aviar, pero el récord de importaciones y la caída de las exportaciones encendieron señales de alerta para la rentabilidad.
El sector porcino cerró 2025 con un balance de luces y sombras. Desde la Asociación de Productores de Porcinos Magros (Pormag) describieron el año como “de contexto cambiante”, con un primer semestre más favorable que el segundo en términos de rentabilidad, y un escenario que deja desafíos importantes de cara a 2026.
Entre los aspectos positivos, la entidad destacó que la producción y la faena volvieron a crecer, aunque a un ritmo más moderado. “Tuvimos un aumento cercano al 3% en animales faenados y producción de carne”, señalaron, un dato que si bien quedó lejos del promedio histórico del 7%, fue valorado como alentador en un año de reacomodamiento económico.
El consumo, el gran motor del año
Uno de los puntos más destacados del balance fue el desempeño del mercado interno. Según Pormag, el consumo de carne porcina cerró el año con un promedio móvil de 18,9 kilos por habitante, lo que representó un crecimiento interanual del 8,8%.
Ese número cobra mayor relevancia cuando se lo compara con otras carnes: el consumo de carne bovina creció un 3% y el de carne aviar un 5,6%. “Esto confirma que la carne porcina fue la más competitiva y la más elegida por los consumidores”, subrayaron desde la asociación.
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Importaciones récord, el principal foco de preocupación
Del lado negativo, el mayor llamado de atención estuvo puesto en las importaciones. Durante 2025 ingresaron al país más de 53.000 toneladas de carne porcina, lo que representó el 6,5% del consumo aparente.
Desde Pormag advirtieron que se trató del mayor volumen importado de la última década. No obstante, señalaron como dato alentador que hacia el final del año comenzó a observarse una tendencia descendente en los ingresos mensuales, impulsada en parte por una mejora en la competitividad del cerdo argentino frente al brasileño en dólares.
Exportaciones: el eslabón más débil
El frente externo fue, una vez más, el punto más flojo del sector. Las exportaciones cerraron 2025 con 12.369 toneladas, lo que implicó una caída interanual del 15%.
“Sin dudas, es el motor que le falta al sector para pensar en un crecimiento sostenible”, remarcaron. La balanza comercial lo refleja con claridad: mientras se importan cerca de 4.500 toneladas mensuales a valores promedio superiores a los u$s 3.200 por tonelada, las exportaciones rondan apenas las 1.300 toneladas, con precios que apenas superan los u$s 1.200.
Costos en alza y precios contenidos
Otro factor clave del balance fue el fuerte aumento de los costos de producción. Según Pormag, durante 2025 los costos en las granjas subieron cerca de 47%, mientras que el precio máximo del capón apenas aumentó un 16%.
Esta combinación, advirtieron, impactó directamente en la rentabilidad y podría repetirse en 2026 si no se logra descomprimir el mercado interno con un mayor volumen de exportaciones.
Un 2026 con desafíos abiertos
De cara al año próximo, desde la asociación anticiparon un escenario similar: consumo interno firme pero condicionado por el poder adquisitivo, presión de la carne importada y un crecimiento exportador que avanza, aunque a un ritmo insuficiente para consolidar nuevos mercados.
“El sector seguirá creciendo impulsado casi exclusivamente por el mercado interno, pero sin resolver el frente externo será difícil lograr un desarrollo sostenido”, concluyeron.









































