Trigo con 3.500 kg/ha pero márgenes ajustados: el negocio depende más del precio que del rinde en 2026

Con un excedente exportable de 17 millones de toneladas y costos altos, la gestión comercial pasa a definir la rentabilidad del campo

La campaña fina deja una señal clara para el productor: más kilos no garantizan ganancias. Con rindes que en muchos casos superaron los 3.500 kg/ha, el trigo argentino muestra potencial productivo, pero el contexto internacional de sobreoferta y precios presionados achica los márgenes y obliga a afinar las decisiones comerciales.

El escenario proyectado para 2026 confirma una tendencia: la rentabilidad dependerá más de cuándo y cómo vender que del volumen cosechado.

Qué pasa con el trigo

El mercado global presenta abundancia. La producción mundial se proyecta en 823 millones de toneladas, con una relación stock/consumo cercana al 17%, lo que limita las subas de precios.

Para Argentina, esto se traduce en un saldo exportable estimado de 17 millones de toneladas, suficiente para mantener la presión bajista en el mercado local.

A nivel productivo, la campaña cerró con contrastes:

  • Muy buenos rindes en regiones norte y centro.

  • Pérdidas puntuales por excesos hídricos y heladas tardías.

  • Alta variabilidad económica entre zonas.

En la región Pampeana Sur, aunque el 72,7% de los planteos cubrió costos, menos de la mitad logró rentabilidades superiores al 10%. En la Pampeana Norte el desempeño fue mejor, pero solo uno de cada dos lotes superó el 12% de rentabilidad.

El NEA mostró los mejores resultados económicos gracias a costos más bajos y rindes competitivos.


Te puede interesar

El clima volvió a marcar diferencias

La campaña estuvo atravesada por eventos climáticos que impactaron de manera desigual.

La ola de heladas de fines de octubre, con temperaturas de hasta –4 °C, afectó cultivos en etapas críticas y generó pérdidas que variaron entre 10% y 100% según zona y momento fenológico.

La cebada mostró mayor tolerancia relativa, pero igual enfrentó presión sanitaria por enfermedades foliares debido a la humedad.

Cebada: el cultivo más frágil del año

En términos económicos, la cebada fue el cultivo más riesgoso.

Los números reflejan esa vulnerabilidad:

  • En la región Pampeana Sur, 40% de los planteos no cubrió costos.

  • En la Pampeana Norte hubo resultados apenas de equilibrio.

Esto confirma que, con precios ajustados, el margen depende cada vez más del manejo comercial y financiero.

Lo que viene para la gruesa

En maíz, el mercado internacional muestra señales mixtas. Problemas de calidad en almacenajes de China sostienen precios y abren oportunidades puntuales, mientras que la producción argentina se perfila buena, aunque por debajo del récord esperado.

La cosecha potencial ronda 60 millones de toneladas, pero el ritmo de ventas todavía es lento. Si aparece mucha oferta temprana, los precios podrían retroceder.

El maíz tardío dependerá en gran medida de las lluvias de febrero y de lo que ocurra con Brasil, especialmente para los valores de julio y agosto.

Girasol firme y soja con presión de oferta

El girasol mantiene precios sostenidos por problemas productivos y logísticos en la región del Mar Negro, mientras Argentina apunta a una cosecha récord pese a dificultades hídricas en el sudeste bonaerense.

En soja, el panorama es diferente. La producción global es abundante —con Brasil terminando su cosecha— y eso limita subas en el corto plazo.

En Argentina se proyectan 50 millones de toneladas, con fuerte incidencia de la soja de segunda y dependencia directa del clima de febrero.

El ritmo de ventas sigue atrasado, con muchos productores esperando mejores precios.

Por qué importa para el productor

El mensaje central que deja la campaña es contundente: en un contexto de precios volátiles y costos elevados, la eficiencia administrativa y la estrategia comercial se convierten en el principal motor de rentabilidad.

El resultado económico ya no se define solo en el lote, sino también en el escritorio.

MÁS INFORMACIÓN PARA TU CAMPO ENTRA AQUÍ