En pleno período de definición de rindes, la soja de primera se deteriora en la región núcleo. Las lluvias trajeron algo de alivio, pero el daño acumulado deja pérdidas de hasta 40% en las zonas más afectadas.
La campaña de soja entra en días decisivos en la región núcleo y el panorama sigue siendo frágil. En medio del período crítico, el cultivo volvió a deteriorarse y ya el 20% de los lotes de soja de primera se ubica en condición regular a mala, cinco puntos más que la semana pasada, como consecuencia del estrés hídrico y térmico acumulado.
Las lluvias registradas en las últimas horas cambiaron el ánimo en algunos sectores, pero el alivio es desigual y llega con daño ya instalado. El escenario deja claros ganadores y perdedores, dependiendo de cuántos milímetros recibió cada zona.

Lluvias que abren una ventana, pero no resuelven el problema
El desplazamiento del centro de alta presión permitió el regreso de precipitaciones sobre parte del área agrícola central. Para los próximos días se esperan chaparrones y tormentas aisladas, con nuevos eventos a partir del lunes y chances de lluvias hacia mitad de semana.
“La confirmación de estos pronósticos podría marcar el inicio de una normalización del patrón de lluvias de febrero, aunque la distribución seguirá siendo muy irregular”, explicó el consultor Christian Elorriaga.

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Soja de primera: rindes en juego y pérdidas que crecen
El deterioro del cultivo se profundiza semana a semana. Actualmente, el 42% de los lotes está en buen estado, 35% muy bueno, 3% excelente, mientras que el resto ya muestra signos claros de estrés.
En términos fenológicos, el 75% de la soja está en fructificación (R3–R5), 15% en formación de semilla y 10% aún en floración, una combinación que vuelve crítico el aporte de agua en estos días.
Las zonas más comprometidas se concentran en la franja central de la región núcleo, con daños que se agravan hacia el este. Allí, los técnicos estiman recortes de rinde de entre 20 y 40%, mientras que en el resto del área el impacto sería más moderado, cercano al 10%.
Todos coinciden en que el cultivo necesita al menos entre 10 y 15 mm urgentes para ganar tiempo y poder capitalizar las lluvias previstas para la próxima semana.
Donde llovió, se renuevan las expectativas
El mapa de lluvias muestra contrastes marcados. Mientras el sudeste de Santa Fe sigue como epicentro de la sequía, otras zonas recibieron milímetros clave.
En Pergamino, los 52 mm acumulados cambiaron el panorama:
“Con esta lluvia el cultivo gana al menos 10 días. Tal vez se perdió un 10% del potencial, pero la campaña está encaminada”, señalaron técnicos locales.
En Teodelina, con registros de 15 a 20 mm, coinciden en que fueron lluvias “salvadoras”. El norte bonaerense y el sur de Santa Fe recibieron entre 10 y 50 mm, justo a tiempo para frenar el deterioro y permitir una recuperación parcial.
Las zonas que quedaron afuera siguen en rojo
En el centro-sur y sudeste santafesino, donde las lluvias no llegaron, el panorama sigue siendo crítico. Desde María Susana hasta Bigand, y en áreas cercanas a Rosario, los técnicos reportan fuerte presión de arañuela y trips, con pérdidas de rinde cercanas al 20%.
En Carlos Pellegrini se observa detención del llenado de granos y vaneo, mientras que hacia el departamento Constitución el daño estimado ya alcanza entre 30 y 40%.
Soja de segunda: el daño es mayor
La situación es aún más delicada en la soja de segunda. El 30% del área ya está regular a mala, con plantas que no lograron cerrar surcos y muestran escaso desarrollo.
En Bigand, se registran pérdidas de plantas y lotes prácticamente marchitos, con un recorte de potencial superior al 30%. En María Susana, la pérdida ronda el 20%. Solo algunos sectores, como Carlos Pellegrini y Teodelina, muestran un mejor comportamiento gracias a la humedad acumulada en meses previos, aunque necesitan seguir recibiendo lluvias.
Maíz tardío y de segunda: el cultivo más comprometido
Aunque la soja concentra la atención, los técnicos advierten que el cultivo más crítico hoy es el maíz tardío y de segunda. En amplias zonas del centro-sur santafesino, los lotes están en condición regular a mala y aún no ingresaron en floración, por lo que dependen de lluvias inmediatas.
En áreas como Aldao, Figuera, San Jerónimo y Bigand, ya se mencionan recortes de hasta el 50%.
“Es gravísimo el estado de los maíces de segunda, sobreviven no sabemos cómo”, resumen los técnicos.
Maíz temprano: rindes aceptables, pero con ajuste
El maíz temprano entra en la recta final y la cosecha se adelantaría unos 15 días. Los primeros datos muestran un rinde promedio de 108 qq/ha, con valores de 103 a 117 qq/ha en María Susana.
El contraste aparece hacia el sur de Rosario: en Sanford, los rindes oscilan entre 65 y 90 qq/ha, reflejando el impacto directo del déficit hídrico durante el llenado.
Fuente: BCR GEA

Fuente: BCR GEA





































