UATRE y el sector empresario volvieron a reunirse sin lograr consenso. El gremio exige al menos $6.000 por cajón, mientras que la oferta se mantiene muy por debajo y genera incertidumbre en La Rioja y Catamarca.
Paritarias trabadas y preocupación en el sector olivícola
La negociación salarial para la cosecha de aceituna continúa sin definiciones y suma un nuevo capítulo de tensión. Tras una reciente audiencia en San Fernando del Valle de Catamarca, la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) y los representantes empresariales no lograron acercar posiciones, lo que enciende alertas sobre el normal desarrollo de la campaña.
Desde el gremio manifestaron una “profunda preocupación” por la demora en las paritarias, un proceso que se arrastra desde octubre de 2025 y que, según advierten, podría afectar tanto el inicio como la continuidad de la actividad.
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Fuerte diferencia entre lo que se pide y lo que se ofrece
Durante el encuentro de la Comisión Asesora Regional N°13 —que abarca Catamarca y La Rioja— el sector empleador propuso un pago de $4.800 brutos por cajón de aceituna de mesa, cifra que fue rechazada de inmediato por el sindicato.
La oferta, además, implicó un retroceso respecto de planteos previos de $5.200 y $5.500. Frente a esto, UATRE ratificó su postura: ningún acuerdo por debajo de los $6.000 por cajón, al considerar imprescindible una recomposición que contemple el impacto de la inflación y el deterioro del poder adquisitivo.
El gremio también tomó como referencia valores pactados recientemente en Mendoza, donde el cajón de aceituna criolla se acordó en $6.472 y el de aceitera en $5.436,52.
El salario rural, bajo presión
Según la organización sindical, las propuestas empresarias no reflejan el contexto económico ni el costo de vida actual. Como ejemplo, señalaron que una familia tipo necesitó más de $1,3 millones mensuales en diciembre para no caer bajo la línea de pobreza, de acuerdo con datos oficiales.
En este escenario, la falta de acuerdo impidió cerrar la negociación y las partes resolvieron pasar a un cuarto intermedio hasta el 5 de febrero, cuando intentarán retomar el diálogo.
Incertidumbre en plena antesala de la cosecha
Desde UATRE aseguraron que mantienen su disposición a negociar, pero reclamaron una respuesta “acorde a la realidad” de los trabajadores rurales, con salarios que garanticen condiciones laborales justas.
El sindicato advirtió que alcanzar un entendimiento será clave para evitar impactos negativos sobre la producción, el empleo y toda la cadena olivícola de la región.
Por ahora, la distancia entre las partes sigue siendo amplia y el reloj corre: el desenlace de esta paritaria será determinante para la campaña que está a punto de comenzar.









































