Enero dejó lluvias muy por debajo del promedio y temperaturas extremas en el área de la BCP. Aunque hubo una leve mejora hídrica en el oeste, la sequía se desplazó hacia el este y afecta de manera desigual a girasol, soja y maíz.
El desarrollo de los cultivos de verano transita un escenario complejo en gran parte del sudoeste bonaerense y áreas vecinas, marcado por altas temperaturas, lluvias deficitarias y una fuerte heterogeneidad productiva. Así lo refleja el último análisis climático y agronómico del área de influencia de la BCP, basado en los registros de la Red de Estaciones Meteorológicas (REM).
Durante enero, las temperaturas máximas promediaron los 38 °C, con mínimas cercanas a los 7 °C, mientras que la temperatura media mensual se ubicó en 22 °C. En materia de precipitaciones, el sudoeste bonaerense acumuló apenas 34 mm, un valor que representa un 46% menos que el promedio de los últimos diez años.
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Sequía móvil y reservas ajustadas
Al inicio del mes, las condiciones más críticas se concentraban sobre el oeste del área BCP, abarcando La Pampa y gran parte del sudoeste bonaerense, con reservas hídricas escasas y sectores bajo sequía.
Hacia fines de enero, las lluvias permitieron una leve recuperación en La Pampa, donde las reservas evolucionaron mayormente hacia categorías entre escasas y regulares, reduciéndose la superficie afectada por sequía.
Sin embargo, este alivio fue parcial. En paralelo, se registró un corrimiento del déficit hídrico hacia el este del área BCP, donde aumentó la superficie bajo sequía. El resultado fue un patrón más contrastado: mejoras relativas en el oeste y mayor restricción hídrica en el este de la región.
Girasol: buen desempeño pese al contexto
En este escenario, el girasol muestra el mejor comportamiento relativo. En el área de influencia de la BCP, los cultivos presentan muy buen desarrollo general, alcanzando la etapa reproductiva y, en los lotes más adelantados, el llenado de granos, con buen potencial productivo hasta el momento.
Soja: fuerte heterogeneidad
La situación de la soja es más dispar y depende en gran medida de la fecha de siembra y la ubicación de los lotes. Mientras algunos cuadros de primera exhiben muy buen desarrollo, floración e inicio de formación de chauchas, otros muestran detenciones en el crecimiento producto del déficit hídrico y las altas temperaturas.
La soja de segunda es la más comprometida: se reportan fallas de implantación vinculadas a la falta de humedad en el perfil del suelo, lo que condiciona su potencial desde etapas tempranas.
Maíz: contrastes marcados por zona y fecha
El estado del maíz también resulta muy variable. En términos generales, los maíces tardíos del sudoeste bonaerense y sudeste pampeano presentan una condición relativamente mejor, beneficiados por una mayor disponibilidad hídrica.
En cambio, en los partidos del norte y centro bonaerense, las siembras tardías muestran mayores signos de estrés, como consecuencia de la escasez de precipitaciones durante el verano y las altas temperaturas.
Fuente: Bolsa de Cereales de Bahía Blanca






































