Marzo, abril y mayo llegan con lluvias normales en el corazón productivo, pero sin margen hídrico, mientras el NOA podría recibir más precipitaciones.
La campaña gruesa entra en su tramo decisivo con un escenario climático ajustado en la región pampeana.
El pronóstico trimestral para marzo-abril-mayo anticipa precipitaciones dentro de los valores normales en la zona núcleo, pero sin señales de excedentes que permitan recomponer reservas de manera holgada.
En un momento clave para soja de segunda y maíces tardíos, el margen hídrico aparece fino.

Dónde puede haber más ajuste
Las mayores probabilidades de lluvias normales o incluso inferiores a lo habitual se concentran en:
Córdoba
San Luis
Mendoza
San Juan
Oeste de Santa Fe
Sur de Santiago del Estero
En estas regiones, el trimestre podría transcurrir con humedad justa para sostener potencial.
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Dónde podría llover más
El escenario cambia en el NOA.
Allí se esperan mayores probabilidades de precipitaciones superiores a lo normal, lo que podría mejorar reservas en zonas con variabilidad hídrica reciente.
También el sur de la Patagonia tendría tendencia a lluvias por encima del promedio.
Mientras tanto, Buenos Aires, La Pampa, el litoral y parte del NEA se moverían dentro de parámetros estacionales.

Temperaturas: otro factor que presiona
El patrón térmico acompañará con valores medios superiores a lo habitual en:
Córdoba
Santiago del Estero
Oeste de Santa Fe
Sectores del NEA
NOA
Sur patagónico
En la región pampeana, las temperaturas tenderían a ubicarse entre normales y levemente superiores, consolidando un trimestre cálido.
Qué está en juego
Si el esquema se confirma:
La zona núcleo dependerá de eventos puntuales para sostener rindes.
No hay señales de exceso que compensen estrés previo.
El NOA podría mejorar su balance hídrico.
El trimestre marzo-abril-mayo será determinante para cerrar números en soja y maíz. Y este año, el clima no sobra.

Contexto y fuente
El escenario surge del pronóstico climático trimestral del Servicio Meteorológico Nacional para marzo-abril-mayo 2026. Se trata de tendencias probabilísticas y no de eventos puntuales.







































