Dos cultivos baten marcas históricas y consolidan el negocio agroindustrial, mientras soja y maíz mantienen volúmenes clave para la generación de divisas.
La molienda de granos en Argentina cierra 2025 con un saldo positivo y un dato que sobresale: girasol y maní alcanzan máximos históricos, reforzando el rol del país como proveedor de productos con valor agregado.
El último informe de la Bolsa de Cereales de Córdoba muestra un escenario heterogéneo, pero favorable para la agroindustria, con estabilidad en los principales complejos y nuevas oportunidades para las economías regionales.
La industrialización de soja totaliza 42,4 millones de toneladas, prácticamente sin cambios frente a 2024. El liderazgo sigue concentrado en Santa Fe, donde se procesa el 90% del crushing nacional.
La harina —principal producto de exportación— llega a 31 millones de toneladas, mientras que el aceite se ubica en 8,3 millones. El expeller, en tanto, crece 5%.
En Córdoba, la molienda sube 14% y alcanza 2,8 millones de toneladas, con fuerte avance de la harina (+16%).
El maíz también se mantiene firme, con 7,1 millones de toneladas procesadas. Siete de cada diez toneladas se destinan a la industria del balanceado, un dato que confirma la dependencia directa del cereal con las cadenas de carne aviar, porcina y bovina.
La estabilidad en soja y maíz garantiza flujo de materia prima para la industria y exportaciones, pero el verdadero salto aparece en los cultivos que expanden el negocio.
El girasol marca un récord de 4,6 millones de toneladas, un 22% más interanual. Buenos Aires lidera el procesamiento con la mitad del volumen nacional.
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El caso del maní es aún más contundentes**: la molienda se duplica y llega a 258 mil toneladas, con Córdoba como epicentro casi exclusivo de la actividad.
Este crecimiento confirma la consolidación del complejo manisero como uno de los motores agroindustriales del interior productivo.
Productores, que encuentran mayor demanda industrial.
Economías regionales, impulsadas por cultivos de alto valor.
Cadenas cárnicas, que dependen del maíz para sostener su expansión.
Exportadores, beneficiados por más volumen procesado y productos diferenciados.
El único retroceso
El trigo muestra una baja moderada del 2% interanual, con cerca de 6 millones de toneladas molidas. Aun así, el nivel queda por encima del promedio histórico.
Buenos Aires concentra el 51% del procesamiento, seguida por Córdoba y Santa Fe.
El dato de fondo
La distribución de la molienda revela una estrategia cada vez más clara: industrializar más dentro del país para capturar valor y generar divisas, incluso en campañas atravesadas por cambios productivos.
Cuando dos complejos baten récords y los principales granos se sostienen, la señal es contundente: la agroindustria mantiene su capacidad de traccionar la economía.
Informe anual de la Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCBA) sobre industrialización de granos 2025, con datos provinciales y nacionales de soja, maíz, trigo, girasol y maní.









































