Megaventa en la lechería: grupo peruano compra el 80% de Saputo por US$630 millones y se queda con más del 10% de la leche argentina

El negocio incluye plantas, marcas líderes y la operación que procesa 3,53 millones de litros diarios, clave para miles de tambos.

Un movimiento millonario sacude a la cadena láctea argentina. La multinacional canadiense Saputo vendió el 80% de su negocio local al Grupo Gloria de Perú en una operación cercana a los US$630 millones, que cambia el mapa de la industria.

Aunque la compañía no se retira —mantendrá el 20%—, el control operativo pasará a manos del holding peruano, que busca expandirse en América Latina.

La transacción incluye las plantas industriales de Rafaela (Santa Fe) y Tío Pujio (Córdoba), además de marcas históricas como La Paulina, Ricrem y Molfino.

El cierre está previsto para el primer trimestre del año fiscal 2027, sujeto a aprobaciones regulatorias.

Mientras tanto, el negocio seguirá produciendo algunos productos para Saputo, lo que marca una transición sin salida total del mercado argentino.

No se trata de una empresa más: Saputo es hoy la mayor procesadora de leche del país.


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En la práctica, uno de cada diez litros ordeñados en Argentina pasa por estas plantas.

Un cambio de control en ese volumen impacta de lleno en la dinámica comercial de la cadena.

El movimiento es seguido de cerca por productores, cooperativas y proveedores, ya que redefine uno de los principales canales de colocación de leche cruda.

Para los tambos, la señal clave será la estrategia que adopte el nuevo dueño: precios, contratos, expansión industrial y foco exportador.

Desde Grupo Gloria anticiparon que la compra forma parte de un plan para fortalecer su posicionamiento regional y ganar escala en el negocio lácteo.

Una empresa con peso real en el mercado

Saputo lideró por segundo año consecutivo el ranking industrial del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), superando incluso a Mastellone.

La firma construyó una fuerte red de distribución nacional, presencia exportadora y vínculos consolidados con productores, activos que ahora pasan a la órbita del grupo peruano.

La compañía explicó que la operación apunta a “optimizar su huella global” y mejorar la flexibilidad financiera para reinvertir en mercados con mayor potencial de crecimiento.

Tras 23 años en Argentina —había desembarcado en 2003 al comprar Molfino—, la empresa ajusta su estrategia, pero conserva una participación minoritaria.

Saputo confirmó la operación mediante un comunicado a inversores tras versiones publicadas en medios económicos. El negocio valora la división argentina en unos 855 millones de dólares canadienses y refleja un proceso de reconfiguración en la industria láctea regional, donde la escala y la integración ganan cada vez más peso.

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