Más de 170 mm en horas colapsan campos y dejan caminos rurales intransitables

Camino rural completamente inundado en Olavarría tras lluvias intensas, con agua cubriendo la traza y evidenciando el impacto del exceso hídrico en la zona productiva.

Azul acumuló 171 mm y Olavarría 151 mm en un solo día, con caminos cortados, suelos saturados y fuerte impacto en plena campaña.

El clima volvió a golpear con fuerza en el centro de Buenos Aires. Entre el 28 y 29 de marzo, lluvias intensas dejaron acumulados extremos que superaron los 170 mm en Azul y los 150 mm en Olavarría, generando anegamientos generalizados y complicaciones en el agro.

El evento confirma un patrón que se repite: precipitaciones muy concentradas en pocas horas que desordenan la dinámica productiva.

Qué pasó en la región

Las localidades de Azul y Olavarría quedaron en el epicentro del temporal, con registros que rozan máximos históricos para marzo.

  • Azul: 171 mm en 24 horas
  • Olavarría: 151 mm en 24 horas

El impacto fue inmediato:

  • Caminos rurales intransitables
  • Campos anegados
  • Evacuaciones preventivas
  • Problemas logísticos

El golpe al campo en plena cosecha

Desde el punto de vista productivo, el efecto fue directo: los suelos quedaron saturados en un momento clave de la campaña.

Esto genera tres problemas centrales:

  • Demoras en la cosecha por falta de piso
  • Dificultad para ingresar maquinaria
  • Riesgo de pérdida de calidad en granos

En muchos lotes, el exceso hídrico obliga a esperar varios días para retomar las labores.


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Lluvias que superan los 300 mm en el mes

El acumulado de marzo muestra la magnitud del fenómeno.

En Azul, las precipitaciones superaron los 300 mm mensuales, revirtiendo el déficit hídrico del verano, pero con un costo alto:

  • Excesos en perfiles
  • Problemas de drenaje
  • Mayor riesgo productivo

En Olavarría, la situación fue similar, con valores muy por encima de lo normal.

Un país partido por el clima

Mientras el centro bonaerense enfrenta excesos, otras regiones viven la cara opuesta.

En provincias del norte como Chaco, persisten condiciones de déficit hídrico, con temperaturas superiores a 35°C que agravan la situación.

Este contraste complica la planificación y aumenta la incertidumbre en el agro.

Reclamos por infraestructura

El evento también reactivó el debate político.

En la Legislatura bonaerense, la diputada Silvina Vaccarezza presentó un pedido de informes sobre:

  • Estado de la infraestructura hídrica
  • Respuesta ante inundaciones
  • Acciones del Ejecutivo provincial

Productores advierten que los sistemas de drenaje no logran responder a este tipo de eventos extremos.

Lo que viene: más lluvias en el radar

Los pronósticos anticipan nuevas precipitaciones por encima de lo normal en la región, lo que podría agravar los excesos en zonas ya comprometidas.

Así, el cierre de campaña queda condicionado por una variable cada vez más determinante: la volatilidad climática.

Las imágenes de campos anegados y caminos convertidos en ríos vuelven a repetirse, dejando en evidencia los límites estructurales del sistema productivo.

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