Lluvias clave reactivan la soja y mejoran los rindes: el 58% del cultivo entra en etapa decisiva y se sostiene la cosecha proyectada

Las últimas precipitaciones mejoraron la disponibilidad de agua en gran parte del área agrícola, aunque dejaron excesos y episodios de granizo en algunas regiones. Con mejores perfiles de humedad, la soja avanza en la definición del rendimiento y se mantiene la proyección productiva nacional.

Las recientes lluvias registradas durante los últimos días generaron un cambio favorable para el cultivo de soja en amplias zonas productivas, aunque con un comportamiento climático dispar según la región. Mientras el NOA recibió precipitaciones con algunos excesos, en el centro del área agrícola los acumulados fueron irregulares y estuvieron acompañados por eventos puntuales de viento y granizo, especialmente en el sudeste de Córdoba y el centro-oeste de Santa Fe.

A pesar de esta heterogeneidad, el balance general resultó positivo para el cultivo. El relevamiento más reciente muestra que la condición hídrica Óptima/Adecuada creció siete puntos porcentuales, reflejando una recuperación en los perfiles de humedad luego de semanas marcadas por la incertidumbre climática.


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La mayor parte del cultivo entra en etapa crítica

Actualmente, el 74% del área sembrada presenta una condición de cultivo que se ubica entre Normal y Excelente, un indicador que refuerza las expectativas productivas de cara a la cosecha.

En paralelo, el avance fenológico confirma que la campaña atraviesa un momento determinante: el 58% de la superficie implantada se encuentra en pleno período de definición de rendimiento. En los núcleos productivos principales, más de la mitad de la soja de primera ya transita etapas de llenado de grano o fases posteriores, ahora bajo escenarios de humedad menos restrictivos que semanas atrás.

La soja de segunda también muestra recuperación

El impacto de las lluvias también se reflejó en la soja de segunda, que evidenció una mejora significativa tanto en la disponibilidad hídrica como en el estado general del cultivo. La condición Óptima/Adecuada avanzó ocho puntos porcentuales, mientras que la proporción de lotes en estado Normal/Excelente creció seis puntos.

Este repunte resulta clave para sostener el potencial productivo en regiones donde la implantación tardía había quedado más expuesta al estrés hídrico.

Se mantiene la proyección nacional

Con este nuevo escenario climático y productivo, las estimaciones se mantienen sin cambios. La proyección de producción nacional continúa en 48,5 millones de toneladas, apoyada en la recuperación de humedad en los suelos y en el buen desempeño del cultivo durante su etapa más sensible para la definición de rindes.

El foco ahora estará puesto en la estabilidad climática de las próximas semanas, un factor determinante para consolidar el potencial alcanzado tras las recientes lluvias.

Fuente: Bolsa Cereales de Buenos Aires