INTA lanza un mapa que revela cuántos días dura el estrés de los cultivos y ayuda a anticipar pérdidas

La nueva herramienta satelital mide hasta 112 días de anomalías en la vegetación y mejora la toma de decisiones productivas en todo el país.

El INTA suma una herramienta clave para el agro: un producto satelital que permite detectar no solo dónde la vegetación está por debajo de lo normal, sino cuánto tiempo se sostiene ese deterioro. El dato cambia la forma de leer el campo y aporta señales tempranas para ajustar estrategias antes de que el impacto productivo sea mayor.

Integrado a la plataforma web SEPA (Seguimiento de la Producción Agropecuaria), el desarrollo incorpora la dimensión temporal al análisis del índice de vegetación (NDVI), lo que permite diferenciar problemas pasajeros de situaciones que pueden transformarse en pérdidas.

Qué cambia en la práctica

Hasta ahora, muchos mapas mostraban una “foto” del estado de los cultivos o pasturas. Este nuevo producto agrega continuidad: mide la duración de las anomalías negativas y ofrece una radiografía más profunda del sistema productivo.

Según explicó María de los Ángeles Fischer, investigadora del Instituto de Clima y Agua del INTA Castelar, la herramienta identifica las zonas donde la vegetación cae por debajo de su promedio histórico y cuantifica cuánto tiempo permanece en esa condición.

Para el productor, la ventaja es directa: entender de dónde viene el lote y cuál es su tendencia permite anticiparse y tomar decisiones con menor margen de error.


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Por qué importa para el productor

El indicador aporta información concreta para:

  • definir fechas de siembra

  • elegir cultivos y variedades

  • planificar ciclos productivos

  • ajustar manejos ante escenarios de déficit hídrico

  • reducir riesgos

El enfoque temporal también ayuda a distinguir eventos breves de procesos persistentes que pueden comprometer rindes o disponibilidad forrajera.

Desde el organismo remarcan que el sistema facilita la anticipación a escenarios desfavorables y respalda decisiones estratégicas con datos objetivos.

Cómo funciona el nuevo mapa

El análisis contempla períodos de 16 a 112 días, con actualizaciones cada 16 días, lo que permite seguir la evolución del estrés vegetal casi en tiempo real.

El producto se complementa con el mapa histórico de anomalías ya disponible en SEPA: mientras uno muestra la situación actual, el nuevo indicador revela cuánto se prolonga el problema.

Las imágenes provienen del sensor MODIS del satélite Terra y ofrecen una resolución de 6,25 hectáreas, suficiente para lograr una lectura detallada del territorio productivo.

Un paso más en la agricultura basada en datos

El desarrollo forma parte del trabajo del equipo SEPA del Observatorio Permanente de los Agroecosistemas (CIRN-INTA), enfocado en generar información satelital y agrometeorológica para mejorar la planificación agropecuaria.

Para Fischer, sumar la duración de las anomalías “representa un avance metodológico” porque incorpora una variable poco explorada en los productos tradicionales.

Con esta incorporación, la plataforma refuerza su perfil como herramienta de monitoreo nacional y confirma una tendencia cada vez más fuerte: producir con información precisa ya no es una ventaja competitiva, sino una necesidad.

Fuente: Instituto de Clima y Agua – INTA / Plataforma SEPA

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