Aunque el impacto fue bajo, la expansión del cultivo dispara el riesgo sanitario y obliga a monitorear más de cerca
El girasol crece fuerte en el centro del país y, con él, también aparecen señales de alerta. Un relevamiento del INTA detectó cinco enfermedades en 13 híbridos evaluados durante la campaña 2025/26, en una región donde la superficie ya saltó de 70.000 a casi 250.000 hectáreas en pocos años.
El dato clave: si bien esta campaña el daño productivo fue bajo, los técnicos advierten que el escenario puede cambiar rápido si no se ajusta el manejo sanitario.
Cinco enfermedades bajo la lupa
Los ensayos realizados en Córdoba identificaron:
Mancha por alternaria
Roya negra
Roya blanca
Escudo negro del tallo
Cancro del tallo
En esta campaña, la baja humedad durante enero y parte de febrero jugó a favor del cultivo: no hubo daños en capítulos ni en el llenado de granos.
Te puede interesar
Pronóstico de lluvias hasta el 30 de marzo
Leche a Europa: el Gobierno obliga a los tambos a habilitarse cada 2 años para poder exportar
El agro puede crecer 90% y llegar a 251 millones de toneladas: el dato que cambia el futuro del campo
El maíz puede generar US$ 45.370 millones y 80.000 empleos si se industrializa más en Argentina
Polémica por la fiebre aftosa: productores rechazan cambios en la vacunación y advierten riesgos sanitarios
China busca producir más soja y podría recortar hasta 10 millones de toneladas de importaciones
El sueldo del peón rural pega un salto en 2026 y supera el millón de pesos
Pero los números marcan el riesgo:
Alternaria puede generar pérdidas de hasta 70% en escenarios severos.
Roya negra, hasta 80%.
Escudo negro, más del 50%.
Cancro del tallo, cerca del 40%.
Alta presencia, pero bajo daño (por ahora)
En varios casos, la incidencia fue alta pero la severidad baja. Es decir, muchas plantas presentaron síntomas, pero el nivel de daño efectivo fue limitado.
Ejemplos:
Roya negra apareció en hasta el 100% de los híbridos, con daño moderado.
Alternaria mostró incidencias de hasta 90%, pero baja severidad.
Escudo negro tuvo presencia generalizada en los lotes evaluados.
Esto explica por qué el rendimiento no se vio afectado de manera significativa en esta campaña.
Más superficie, más presión sanitaria
El dato que preocupa al INTA es el crecimiento del cultivo. A mayor área sembrada, mayor probabilidad de que los patógenos se instalen y se expandan.
En este contexto, el mensaje para el productor es directo:
no alcanza con buenos rindes, hay que mirar la sanidad del cultivo campaña a campaña.
La clave: elegir híbridos y monitorear
Los ensayos también aportan información estratégica:
Permiten comparar el comportamiento sanitario de los híbridos.
Ayudan a elegir materiales más tolerantes.
Mejoran la toma de decisiones en manejo.
Además, el monitoreo temprano se vuelve central para definir si es necesario aplicar fungicidas, especialmente en campañas con mayor humedad.
Lo que viene
El girasol gana protagonismo en la rotación y en la región. Pero ese crecimiento trae un desafío claro: sostener la sanidad para no perder rendimiento.
Por ahora, las enfermedades están. El impacto fue bajo.
El próximo paso depende del manejo.
Fuente: INTA Informa











































