El acuerdo comercial ya tiene letra chica y promete más exportaciones, apertura de mercados y nuevas inversiones estratégicas.
La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos publicó el documento final del acuerdo bilateral con Argentina, un entendimiento que apunta a destrabar exportaciones por al menos US$1.013 millones y ampliar el acceso de productos nacionales a uno de los mercados más grandes del mundo.
El pacto establece una apertura recíproca, con reducción de barreras arancelarias y no arancelarias, y pone el foco en sectores estratégicos como carne vacuna, recursos naturales, acero y aluminio, además de alimentos y productos industriales.
Qué cambia para el agro y la cadena exportadora
El dato más relevante es la decisión de Washington de eliminar aranceles para 1.675 productos argentinos, una medida que podría reactivar ventas externas y mejorar la competitividad local.
A cambio, Argentina suprimirá aranceles para 221 posiciones, entre ellas maquinaria, transporte, químicos y dispositivos médicos, mientras que otras 20 verán sus tasas reducidas al 2%. También se prevén cuotas para vehículos, carne y productos agrícolas, un punto clave para el sector.
Además, Estados Unidos se comprometió a revisar los aranceles al acero y al aluminio, una demanda histórica de la industria.
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Menos trabas y reglas sanitarias más previsibles
El documento exige que Argentina elimine licencias de importación o las convierta en automáticas para bienes estadounidenses.
En materia agroalimentaria, el país deberá garantizar que las medidas sanitarias y fitosanitarias se basen en criterios científicos y no funcionen como barreras encubiertas. El objetivo es evitar fricciones comerciales y facilitar el flujo de alimentos.
Ambos gobiernos también acordaron trabajar para remover obstáculos no arancelarios que afecten el comercio agrícola.
Inversiones: energía, minería y minerales críticos
El acuerdo habilita y promueve la inversión estadounidense en sectores considerados estratégicos, como minerales críticos, energía, telecomunicaciones e infraestructura.
Incluso prevé apoyo financiero de organismos como el EXIM Bank y la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional para proyectos en Argentina, en asociación con el sector privado.
El país, además, se compromete a priorizar a Estados Unidos como socio en cobre, litio y otros minerales, y a acelerar proyectos bajo el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI).
Más facilidades comerciales y digitales
La letra chica incluye modernización aduanera, comercio sin papeles y procesos digitalizados para agilizar el movimiento de mercaderías.
También se busca eliminar barreras al comercio de servicios, reconocer firmas digitales estadounidenses y garantizar la transferencia internacional de datos.
Otro punto sensible es la apertura parcial a la importación de bienes de capital usados, incluidos equipos agrícolas y mineros, mediante cambios regulatorios.
Lo que viene: paso por el Congreso
El Gobierno argentino considera que el acuerdo consolida una relación estratégica basada en reglas claras y mayor integración comercial. Sin embargo, el entendimiento deberá ser tratado por el Congreso para entrar plenamente en vigencia.






































