El Sistema de Información de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos (SIBER) ajustó la proyección de siembra de soja de primera para la campaña 2025/26, tras la confirmación del área implantada con maíz temprano. Según el relevamiento, la superficie destinada a la oleaginosa se ubicaría en torno a 300.000 hectáreas, lo que implica una caída interanual del 54 %, equivalente a una reducción de 346.200 hectáreas.
La disminución responde principalmente a un cambio en las decisiones productivas. Por un lado, se registró una expansión del trigo, que pasó de 616.800 hectáreas en el ciclo 2024/25 a 729.900 hectáreas en la campaña actual. A esto se suma una fuerte recuperación del maíz de primera, cuya superficie creció hasta 532.850 hectáreas, tras el retroceso observado el año anterior.
La soja atraviesa su etapa más crítica para definir rindes
Desde el punto de vista fenológico, la soja de primera se encuentra entre los estadios R2 (plena floración) y R5 (inicio del llenado de granos), con la mayor parte del área ubicada entre R3 y R4, fases clave para la determinación del rendimiento.
El cambio más relevante ocurrió a partir de la segunda década de febrero, cuando el régimen hídrico pasó de una sequía generalizada a un escenario con reservas de humedad entre regulares y óptimas en gran parte de la provincia. Esta mejora permitió frenar la caída del potencial productivo que se venía observando durante el período seco.
Sin embargo, los técnicos advierten que aún es temprano para evaluar completamente el impacto de las precipitaciones sobre los rindes finales.
Mejora gradual en la condición del cultivo
Actualmente, la condición de la soja de primera a nivel provincial se distribuye de la siguiente manera:
Muy buena: 18 %
Buena: 41 %
Regular: 33 %
Mala: 8 %
La proporción de lotes en condición buena a muy buena pasó del 51 % al 59 %, lo que representa una mejora de 8 puntos porcentuales. No obstante, el sudeste entrerriano —la zona más afectada por la sequía— aún muestra diferencias importantes en los acumulados de lluvia, aunque también evidencia una recuperación gradual.
En paralelo, los técnicos reportan una elevada presencia de trips y arañuelas, lo que obligó a realizar controles sanitarios en distintos sectores productivos.
Te puede interesar
Pronóstico de lluvias hasta el 2 de marzo
Ganadería: proyectan meses de alta rentabilidad y abren un nuevo módulo de inversión en carne
Inversiones por más de US$ 200 millones llegan al agro argentino: apuntan a arándanos, pistachos, alfalfa y paltas
El Gobierno elimina 8 impuestos y promete bajar costos: qué cambia para empresas y agro si se aprueba la reforma
Brasil va por 178 millones de toneladas de soja y amplía la brecha con Argentina en la campaña global
Trigo argentino rompe récords y gana mercados clave: el país consolida su ventaja exportadora en plena campaña histórica
La soja de segunda muestra la recuperación más marcada
La soja de segunda ocupa aproximadamente 750.000 hectáreas, por lo que el área total sembrada con soja en Entre Ríos durante la campaña 2025/26 alcanzaría cerca de 1.050.000 hectáreas, de las cuales el 72 % corresponde a planteos de segunda.
Los lotes se encuentran entre estadios vegetativos avanzados (V7) y R3, aunque la mayor parte del área transita R1 (inicio de floración).
Es en este segmento donde la mejora climática resulta más evidente. Actualmente, la condición provincial se distribuye en:
Muy buena: 14 %
Buena: 48 %
Regular: 31 %
Mala: 7 %
Hace apenas dos semanas, el 46 % del área estaba en condición buena a muy buena; hoy ese indicador asciende al 62 %, marcando una mejora de 16 puntos porcentuales.
El sur provincial protagonizó la recuperación más notable: la superficie en condición buena a muy buena pasó del 37 % al 66 %, evidenciando el impacto positivo de las lluvias recientes.
Un escenario que aún depende del clima
Si bien el cambio en el régimen hídrico permitió pasar de un escenario de fuerte estrés a uno de recuperación, la evolución de la campaña seguirá atada a la continuidad de las precipitaciones durante las próximas semanas, determinantes para consolidar el potencial de rendimiento de la oleaginosa en la provincia.
Fuente: Bolsa Cereales de Entre Ríos







































