Cosecha de yerba en pausa: productores de Misiones frenan la actividad por precios que no cubren costos

La crisis yerbatera se agrava en el norte misionero: denuncian pagos de hasta $200 por kilo frente a costos superiores a $430 y reclaman respuestas del Gobierno y del INYM.

La cadena yerbatera atraviesa uno de sus momentos más críticos. En el norte de Misiones, los productores decidieron paralizar la cosecha de yerba mate ante la falta de rentabilidad y la ausencia de señales concretas de una recomposición de precios. Según advierten, los valores que hoy paga la industria por la hoja verde no alcanzan siquiera para cubrir los costos básicos de producción.

Desde la Asociación Civil de Productores Yerbateros del Norte, su presidente Julio Peterson explicó que la medida se tomó para evitar seguir trabajando a pérdida. “En 2023 vendíamos el kilo a 400 pesos. Hoy nos ofrecen entre 180 y 200 pesos, y en muchos casos con cheques a 180 días. El costo real de producir está en torno a los 435 pesos”, señaló en declaraciones radiales.

“Es imposible trabajar así”

El referente fue contundente al describir la situación financiera del sector. “Ni siquiera nos quieren pagar la mitad del costo. De esta manera es inviable sostener la actividad”, afirmó, y confirmó que la cosecha permanecerá detenida “hasta nuevo aviso”.

El conflicto se profundizó tras los cambios regulatorios que le quitaron al Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) la facultad de fijar un precio mínimo de referencia. Históricamente, ese valor funcionaba como un piso de resguardo para las negociaciones entre productores e industria.

“Con la nueva regulación y el DNU, el INYM quedó sin herramientas. Hoy estamos a la deriva del libre mercado y de lo que la industria quiera pagar”, expresó Peterson, al cuestionar la desregulación impulsada por el Gobierno nacional.


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Un arrastre de pérdidas y costos en alza

La crisis no es nueva. Según detallan desde el sector, muchos productores ya vienen de una campaña deficitaria. “El año pasado arrancamos cobrando 300 pesos y terminamos en 200. Perdimos 100 pesos por kilo en el camino”, recordó el dirigente.

A ese escenario se suman fuertes aumentos en combustible, fertilizantes y mano de obra, lo que termina de cerrar un cuadro de rentabilidad negativa que empuja a muchos a endeudarse o directamente abandonar la actividad.

Emigración y abandono de la chacra

El impacto social también empieza a sentirse con fuerza. Desde la asociación advierten que pequeños productores y trabajadores rurales están emigrando hacia Brasil, donde encuentran mejores condiciones laborales. “Hoy es más rentable irse que quedarse en la chacra”, graficó Peterson.

Mientras tanto, el sector sigue sin respuestas concretas. El reclamo central apunta a que se restituya la capacidad regulatoria del INYM y se establezca un precio base que permita, al menos, cubrir los costos y garantizar la continuidad de la cosecha.

En ese contexto, la advertencia final del dirigente resume el clima que se vive en las zonas yerbateras: el productor suele ser paciente, pero la crisis se profundiza y la tolerancia tiene un límite. “No esperen ver enojado al productor”, concluyó.

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