Cómo implementar camas biológicas y proteger tu campo: beneficios, costos y datos claves

Cómo implementar camas biológicas y proteger tu campo: beneficios, costos y datos claves

◼ BASF continúa impulsando el uso de camas biológicas, una tecnología de tratamiento biológico de agua proveniente del lavado de máquinas de tratamiento de semillas y aplicación.
◼ La adopción de camas biológicas en Argentina reduce hasta un 99% los residuos de fitosanitarios, protegiendo suelos y aguas.

Buenos Aires, diciembre de 2025.- En el corazón del campo argentino, donde cada gota
cuenta y cada hectárea es un compromiso con la producción responsable, surge una
solución que combina ciencia, sustentabilidad y sentido común: las camas biológicas.
¿De qué hablamos cuando mencionamos este término? Se trata de sistemas diseñados
para retener y degradar microbiológicamente el agua de lavado de máquinas agrícolas con
restos de los excedentes de productos fitosanitarios, evitando que lleguen al suelo, a las
napas y a los cursos de agua. Son una herramienta clave para reducir la contaminación
puntual, que representa más del 50 % de los casos de contaminación de aguas
superficiales y subsuperficiales por fitosanitarios, según datos de la European Crop
Protection Association (ECPA). Al ser un ejemplo más, y accesible, de cómo promover las
buenas prácticas agrícolas, BASF continúa trabajando junto a sus clientes – entre ellos
productores y vendedores de soluciones, a través del programa puntos Multiplica y los
créditos correspondientes a su Plan Comercial por camas biológicas que puedan instalar
en sus campos, además, recientemente participó de la instalación de una cama biológica
en la Facultad de Agronomía de Balcarce / INTA bajo el lema: “Hacia un cambio de
paradigma en la sanidad vegetal” con el objetivo de mostrar la tecnología y, a la vez, abrir
una vía de trabajo conjunto entre entidades público – privadas en investigación.
El Ing. Martin Guillermo Carrara, consultor de Tratamiento Profesional de Semillas en BASF
aseguró: “La adopción de camas biológicas contribuye a una gestión más eficiente y
responsable de los residuos generados en los procesos productivos. Trabajar en conjunto
con entidades públicas nos permitirá seguir investigando y perfeccionando la propuesta,
con el objetivo de acercar soluciones concretas al productor”


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Impacto en el agro

La implementación de camas biológicas no solo responde a una necesidad ambiental, sino
que también fortalece la imagen del productor moderno, comprometido con las BuenasPrácticas Agrícolas (BPA). Estudios de resultados de campo, ensayos académicos y
literatura técnica demuestran que estas camas pueden degradar hasta el 99 % de los
residuos en un plazo de 30 a 60 días, dependiendo del tipo de biomezcla y las condiciones
ambientales.
Además, investigaciones realizadas en Argentina y Europa confirman que herbicidas,
insecticidas y fungicidas se degradan en porcentajes superiores al 80 % en menos de 45
días, y en algunos casos, como el glifosato, la eliminación alcanza casi el 100 % en solo 4
días gracias a la acción de enzimas como la Manganeso Peroxidasa

¿Por qué incorporar las camas biológicas en tu campo?

• Protege el ambiente: Evitan que los residuos químicos lleguen a zonas sensibles.
• Simplicidad y eficiencia: Son fáciles de instalar y mantener, con bajo costo operativo.
• Alta capacidad de tratamiento: Una cama biológica puede procesar entre 800 y
1.200 litros de líquidos residuales por año por cada m³ de biomezcla, según la Norma IRAM 29.561/2020.
• Responsabilidad social y productiva: Reflejan el compromiso del agro con la sustentabilidad y la innovación.

Actualmente, se estima que más de 75 camas biológicas están operativas en Argentina,
principalmente en provincias como Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, donde la agricultura
intensiva exige soluciones seguras y eficientes

Un dato clave

La vida útil de una cama biológica puede alcanzar entre 3 y 5 años, e incluso hasta 8 años
con buen manejo. Luego, la biomezcla agotada debe retirarse y colocar sobre una
superficie (puede ser un silo bolsa) y a los seis meses utilizarse como enmienda orgánica,
garantizando un ciclo sustentable.

Fuente: BASF

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