El 62% de los cultivos ya está en fase reproductiva y las muestras muestran infectividad muy baja, aunque recomiendan seguir monitoreando pensando en la próxima campaña.
La presión de chicharrita del maíz (Dalbulus maidis) comienza a crecer en varias regiones del país, pero la mayor parte de los cultivos ya atraviesa etapas fenológicas avanzadas y quedó prácticamente fuera del período crítico de susceptibilidad al Spiroplasma (CSS).
Así lo señala el 37º informe de la Red Nacional de Monitoreo, que analizó capturas realizadas entre el 17 de febrero y el 1 de marzo de 2026. Los datos muestran un incremento esperado en las poblaciones del vector, pero con un dato tranquilizador: las muestras analizadas en NEA, Litoral y Centro-Norte revelaron niveles de infectividad muy bajos, con una sola excepción puntual.
Aun así, los especialistas advierten que el monitoreo debe continuar. El objetivo es entender mejor la dinámica de la plaga y su capacidad de transmisión para anticipar riesgos en las próximas campañas de maíz.
NOA: suben las poblaciones
En el NOA, las capturas de chicharrita continuaron en aumento.
El 100% de las trampas se ubicó en lotes con maíz y el 71% de los cultivos ya está en estadios avanzados.
Uno de los datos más relevantes es que el 43% de las trampas registró más de 50 adultos, frente al 28% del informe anterior.
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Las mayores capturas se observaron en:
Termas de Río Hondo (Santiago del Estero)
Los Altos (Catamarca)
De todos modos, el 15% de las localidades monitoreadas no detectó presencia del insecto.
NEA: la mitad de las trampas supera 50 adultos
En el NEA, otra de las zonas históricas de mayor presencia del vector, el escenario es similar.
El 100% de las trampas también se instaló en lotes de maíz y el 69% de los cultivos ya está en etapas avanzadas.
Aquí se observó un crecimiento marcado de la población:
El 50% de las trampas registró más de 50 adultos
Las mayores capturas se dieron en Roversi y Los Juríes, ambas localidades de Santiago del Estero.
Litoral: focos altos en maíz tardío
En el Litoral, donde el 86% de las trampas se colocó en maíz, el 71% registró presencia del vector.
Los valores más altos —más de 100 adultos por trampa— se mantuvieron estables y concentrados principalmente en Entre Ríos, sobre todo en lotes de maíz tardío.
Sin embargo, el panorama general sigue siendo moderado:
El 40% de las localidades tuvo capturas bajas (entre 1 y 20 adultos).
Además, el 62% de los cultivos ya está en fase reproductiva, mientras que el 24% transita el vegetativo tardío, lo que reduce el riesgo sanitario.
Centro-Norte: el vector aparece en el 90% de las localidades
En la región Centro-Norte, donde el 94% de las trampas se ubicó en maíz, la chicharrita siguió expandiéndose y ya aparece en el 90% de las localidades monitoreadas.
Los mayores picos se detectaron en:
Sebastián Elcano (Córdoba)
San Jerónimo Norte (Santa Fe)
De todos modos, la categoría predominante fue relativamente baja: entre 5 y 20 adultos por trampa.
Centro-Sur: presencia muy baja
El escenario es mucho más tranquilo en la región Centro-Sur.
Aunque el 97% de las trampas se ubicó en maíz, el 80% de los monitoreos no registró presencia del vector. Solo se observaron incrementos leves en algunas localidades.
El foco ahora está en el monitoreo
Los especialistas coinciden en que el escenario actual es más favorable que el de la campaña pasada, principalmente porque la mayoría de los maíces ya superó la etapa de mayor vulnerabilidad al Spiroplasma.
Sin embargo, remarcan que el seguimiento permanente de la chicharrita sigue siendo clave.
Los datos que se generen ahora permitirán entender mejor:
la abundancia del vector,
su capacidad de infectar cultivos,
y el riesgo real para la próxima campaña.
En un sistema productivo cada vez más ajustado, anticiparse al comportamiento de la plaga puede marcar la diferencia en el manejo del maíz argentino.









































