La oferta se achica por sequía y menos envíos a planta: los valores de la hacienda siguen firmes y presionan el mostrador.
La carne vacuna arranca 2026 con menos faena, sequía en amplias zonas ganaderas y precios sostenidos. Ese combo ya impacta en el consumidor y podría profundizarse en las próximas semanas si la oferta no se recupera.
Según la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), el precio minorista acumuló una suba del 70,8% en los últimos 12 meses, con aumentos por encima de la inflación general en el inicio del año.
El presidente de la entidad, Miguel Schiaritti, advirtió que el mercado atraviesa un escenario atípico: enero mostró menos faena y un salto importante de precios, una combinación que suele anticipar nuevas subas.
“De acá a marzo puede haber un aumento adicional de entre el 10% y el 15%”, anticipó.
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Menos faena y oferta más liviana
La restricción de animales disponibles ya se refleja en los números productivos. En enero se faenaron 1,014 millones de cabezas, una caída del 11,8% interanual, mientras que la producción de carne retrocedió cerca del 10% frente a 2025.
Este menor volumen limita tanto el abastecimiento interno como las exportaciones.
En paralelo, el precio promedio de la hacienda en el Mercado Agroganadero de Cañuelas mostró una leve baja nominal mensual (−1,6%), pero el dato es engañoso: hubo menos ingreso de categorías premium como novillitos y vaquillonas, y más participación de vacas y toros.
De hecho, los valores individuales de las categorías más demandadas siguieron subiendo.
Productores retienen y agregan kilos
En el campo, el incentivo es claro: precios firmes y disponibilidad de pasto en algunas regiones favorecen la retención de hacienda para ganar kilos, reduciendo aún más la oferta inmediata.
“La producción está muy conforme con los valores y no hay señales de baja”, señaló Schiaritti.
Impacto directo en el consumidor
El traslado a precios ya es visible. Mientras la inflación general del GBA fue del 2,8% mensual, el rubro carnes y derivados aumentó 4,4% en enero, muy por encima del promedio.
Con menor oferta estructural y productores reteniendo animales, el mercado espera un primer trimestre con presión alcista en toda la cadena cárnica.









































