Las lluvias recargaron los suelos del Litoral, pero El Niño deja una señal desigual

Mapa del estado de las reservas de agua en el suelo al 4 de octubre en las principales regiones productivas de Argentina.
Las reservas de agua en el suelo mejoraron al 4 de octubre principalmente en el Litoral, donde predominaron las recargas y se estimaron excesos temporarios en el noreste de Entre Ríos. Buenos Aires mantiene, en general, niveles adecuados a óptimos para el trigo, mientras el comportamiento de las lluvias de los últimos tres meses muestra que la influencia de El Niño todavía presenta fuertes diferencias regionales.

Las lluvias de los últimos días modificaron el escenario hídrico en varias regiones productivas de la Argentina. Según la actualización de la Oficina de Riesgo Agropecuario (ORA) al 4 de octubre, los cambios más notorios respecto de la semana anterior se concentraron en el Litoral, mientras Buenos Aires conserva una situación mayormente favorable para los lotes de trigo.

Al mismo tiempo, el organismo analizó cuánto de lo ocurrido durante julio, agosto y septiembre puede atribuirse ya a la influencia de El Niño. La conclusión muestra un escenario heterogéneo: algunas regiones recibieron precipitaciones compatibles con el patrón característico del fenómeno, pero otras todavía se alejaron de ese comportamiento esperado.

El Litoral concentró las principales recargas

El cambio semanal más significativo se produjo en el Litoral, donde las precipitaciones permitieron aumentar la disponibilidad de agua en los perfiles.

En términos generales predominaron las recargas, aunque en sectores del noreste de Entre Ríos el modelo llegó a estimar excesos temporarios.

La situación marca una diferencia respecto de otras zonas productivas, donde los cambios en las reservas fueron más moderados.

Buenos Aires mantiene buenas reservas para el trigo

En la provincia de Buenos Aires también se registraron recargas de humedad.

Sin embargo, el modelo utilizado por la ORA no determinó unidades de suelo con excesos hídricos en los lotes destinados a trigo.

En buena parte del territorio bonaerense predominan actualmente niveles adecuados a óptimos de humedad, una condición relevante para el cereal durante una etapa decisiva de su ciclo.


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El déficit hídrico retrocedió en algunas zonas

La superficie triguera estimada con déficit hídrico no mostró modificaciones importantes respecto de la semana anterior.

No obstante, se registraron mejoras puntuales.

Algunas unidades de suelo ubicadas en el este de Salta, este de Córdoba y noroeste de Buenos Aires dejaron de encontrarse bajo condición de déficit hídrico y pasaron a la categoría de reservas escasas.

Aunque siguen siendo situaciones restrictivas, el cambio indica una recuperación parcial de la disponibilidad de agua en esos sectores.

¿Ya se siente el impacto de El Niño?

La evolución de las lluvias durante los últimos tres meses permite comenzar a evaluar hasta qué punto el actual episodio de El Niño está modificando el régimen de precipitaciones de la Argentina.

El Índice de Oscilación del Sur (SOI), utilizado para evaluar la influencia del fenómeno sobre la circulación atmosférica del Pacífico ecuatorial, indica que ese efecto está presente desde junio de 2026.

Sin embargo, su impacto sobre las precipitaciones argentinas no resultó uniforme durante el trimestre julio-agosto-septiembre.

Históricamente, bajo condiciones de El Niño, Corrientes y Misiones presentan una de las señales más claras hacia lluvias superiores a las normales durante este período.

La tendencia también alcanza, aunque con menor intensidad, al resto del NEA, norte y este de la región Pampeana, sudoeste de Mendoza y gran parte de la Patagonia.

El NEA mostró coincidencias, pero la región Pampeana se apartó del patrón

Al comparar ese comportamiento histórico con las lluvias efectivamente registradas entre julio y septiembre de 2026 aparecen coincidencias en algunas regiones y diferencias importantes en otras.

En sectores del NEA, las precipitaciones se comportaron de manera similar a lo esperado durante un episodio de El Niño.

No obstante, hubo excepciones: en el este de Formosa las lluvias estuvieron por debajo de los valores normales.

También se observaron coincidencias con el patrón característico del fenómeno en diferentes sectores de Patagonia.

La situación fue distinta en el corazón productivo.

En el centro y sur de la región Pampeana, la precipitación acumulada durante julio, agosto y septiembre terminó siendo levemente inferior a los valores normales, pese a encontrarse el sistema climático bajo la influencia de El Niño.

Una señal que todavía no es uniforme

La situación al comienzo de octubre refleja así dos procesos simultáneos: las últimas precipitaciones permitieron recomponer reservas en sectores productivos importantes, especialmente en el Litoral, pero la señal de El Niño todavía no se manifiesta de la misma manera en todo el territorio argentino.

La evolución de las lluvias durante la primavera será determinante para conocer si las regiones que hasta ahora se mantuvieron por debajo del comportamiento típico comienzan a alinearse con el patrón asociado al fenómeno.

Fuente: Oficina de Riesgo Agropecuario (ORA).

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