Pronóstico de octubre a diciembre: prevén lluvias superiores a lo normal en el centro y menores en el oeste del NOA

Tractor en movimiento bajo la lluvia junto a un campo cultivado, con charcos en primer plano y un relámpago al fondo

El SMN anticipa un trimestre con diferencias regionales: el Litoral concentra la mayor probabilidad de precipitaciones superiores a las habituales. En Córdoba, La Pampa y el oeste bonaerense también se esperan temperaturas medias inferiores a las normales.

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) prevé una mayor probabilidad de lluvias superiores a las normales en el Litoral y gran parte del centro argentino durante octubre, noviembre y diciembre de 2026, mientras que el oeste del NOA presenta una tendencia hacia precipitaciones inferiores a las habituales. Así lo indica el pronóstico trimestral de consenso, que describe las condiciones de lluvia y temperatura más probables para ese período y aporta una referencia para la planificación agropecuaria.

El escenario combina una señal de mayores precipitaciones en varias regiones productivas con temperaturas medias por debajo de los valores normales en buena parte del centro y Cuyo. Sin embargo, la perspectiva corresponde al conjunto del trimestre: no determina las fechas de las lluvias ni su intensidad en cada localidad.

Lluvias superiores a las normales en el Litoral y parte del centro

La región del Litoral concentra la mayor probabilidad de precipitaciones superiores a las normales. Esa categoría también comprende el oeste de Santa Fe, Córdoba, el centro-sur de Cuyo, La Pampa, el oeste de Buenos Aires y el noreste de Patagonia.

En otras áreas, la tendencia se ubica entre valores normales y superiores a los habituales. Es el caso del centro-oeste de Chaco y Formosa, el este de Santiago del Estero, el centro-este de Buenos Aires y el noroeste de Patagonia.

El detalle regional del pronóstico de precipitaciones es el siguiente:

  • Superiores a las normales: región del Litoral —con la mayor probabilidad—, oeste de Santa Fe, Córdoba, centro-sur de Cuyo, La Pampa, oeste de Buenos Aires y noreste de Patagonia.
  • Normales o superiores a las normales: centro-oeste de Chaco y Formosa, este de Santiago del Estero, centro-este de Buenos Aires y noroeste de Patagonia.
  • Normales o inferiores a las normales: este del NOA y sur de Patagonia.
  • Inferiores a las normales: oeste del NOA.

En Buenos Aires, la perspectiva distingue al oeste provincial, donde las lluvias tienen mayor probabilidad de superar los valores normales, del centro-este, donde se esperan registros dentro de lo habitual o por encima.

Para el NOA, en cambio, el informe presenta una señal de precipitaciones inferiores a las normales en el oeste, mientras que en el este la categoría abarca condiciones normales o inferiores.


Te puede interesar


Temperaturas por debajo de lo habitual en Córdoba, La Pampa y el oeste bonaerense

El pronóstico de temperatura media muestra una mayor probabilidad de valores inferiores a los normales en gran parte de Cuyo, Córdoba, el oeste de Santa Fe, La Pampa y el oeste de Buenos Aires.

Para el sur del Litoral, el centro-este bonaerense y el noreste de Patagonia, la tendencia se ubica entre temperaturas normales e inferiores a las habituales.

En contraste, gran parte del NOA presenta una mayor probabilidad de temperaturas medias superiores a las normales. La distribución completa es la siguiente:

  • Inferiores a las normales: gran parte de Cuyo, Córdoba, oeste de Santa Fe, La Pampa y oeste de Buenos Aires.
  • Normales o inferiores a las normales: sur del Litoral, centro-este de Buenos Aires y noreste de Patagonia.
  • Normales: norte del Litoral y noroeste de Patagonia.
  • Normales o superiores a las normales: centro-oeste de Chaco y Formosa, este de Salta, Santiago del Estero y sudoeste de Patagonia.
  • Superiores a las normales: gran parte del NOA.

De esta manera, Córdoba, el oeste santafesino, La Pampa y el oeste bonaerense comparten una perspectiva de mayores lluvias y temperaturas medias más bajas que las habituales para el conjunto de octubre, noviembre y diciembre.

Qué implica el pronóstico para las regiones productivas

El impacto de las precipitaciones dependerá de las reservas de humedad al inicio del período, la capacidad de drenaje de los suelos y la distribución de las lluvias. Un acumulado superior a lo normal puede aportar agua en zonas con déficit, pero también generar complicaciones por excesos hídricos donde los perfiles ya estén cargados.

Por eso, la previsión de mayores precipitaciones no debe interpretarse como una mejora generalizada para el campo. Si los aportes se concentran en pocos eventos o sobre suelos saturados, pueden presentarse anegamientos y dificultades para ingresar a los lotes. El pronóstico trimestral, por sí solo, no permite anticipar esos episodios ni localizar eventuales inundaciones.

En el oeste del NOA, la tendencia hacia lluvias inferiores a las normales hace relevante el seguimiento de la humedad disponible y de los pronósticos que se emitan durante el trimestre.

Una tendencia para tres meses, no un pronóstico diario

Las categorías del informe expresan las condiciones más probables para el período completo. Lluvias superiores a las normales no significan precipitaciones continuas, del mismo modo que una temperatura media inferior a la habitual no excluye jornadas de calor intenso.

Para definir fechas de siembra, aplicaciones y otras tareas, esta perspectiva deberá complementarse con los pronósticos de corto plazo y la evaluación de cada lote.

Fuente: Servicio Meteorológico Nacional.

MÁS INFORMACIÓN PARA TU CAMPO ENTRA AQUÍ