Alerta roja en el campo: detectan yuyo colorado resistente a un herbicida clave y complica el control en soja

Confirman el primer caso en Argentina de Amaranthus hybridus resistente a sulfentrazone, con hasta 64,7% de supervivencia a la dosis habitual.

La Red de Manejo de Plagas de Aapresid (REM) encendió una nueva señal de alarma para los productores: detectaron en el sur de Santa Fe una población de yuyo colorado (Amaranthus hybridus) que resiste al sulfentrazone, uno de los herbicidas preemergentes más utilizados en cultivos como soja y girasol.

El hallazgo marca un cambio relevante en el escenario de manejo de malezas, porque compromete una herramienta central para arrancar la campaña con lotes limpios.

El caso se originó tras fallas de control en un lote de la localidad de Fuentes. Allí, varias plantas sobrevivieron a la aplicación del herbicida, lo que disparó una investigación de docentes y científicos de la FCA-UNR y el IICAR-CONICET.

Los ensayos fueron contundentes: mientras la población susceptible se controló incluso con dosis menores a la recomendada, la población resistente mostró 64,7% de supervivencia con la dosis de uso (250 g i.a/ha).

El estudio determinó además un factor de resistencia de 12,41, confirmando que el problema es heredable y no responde a errores operativos ni a condiciones ambientales.

Se trata del primer registro nacional de Amaranthus hybridus resistente a un herbicida preemergente inhibidor de la PPO.

La noticia preocupa porque el sulfentrazone es una pieza estratégica en el control temprano de malezas de hoja ancha. Perder eficacia reduce el margen de maniobra y puede elevar costos de manejo.


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Además, el yuyo colorado ya ocupa más de 25 millones de hectáreas en Argentina y tiene una enorme capacidad de expansión: cada planta puede producir hasta 100.000 semillas, lo que acelera la infestación si no se actúa rápido.

El impacto potencial alcanza a productores de soja, girasol y otros sistemas agrícolas donde el herbicida es parte del esquema habitual.

El riesgo mayor es la propagación del biotipo resistente. Por eso, los especialistas recomiendan reforzar controles mecánicos y culturales, limpiar maquinaria para evitar traslados y monitorear lotes vecinos.

También sugieren diversificar modos de acción y combinar estrategias químicas y no químicas para bajar la presión de selección.

Un problema que crece

A nivel global, Amaranthus hybridus ya acumula 38 poblaciones resistentes a cinco grupos de herbicidas, entre ellos glifosato y ALS. En Argentina, dentro de los PPO solo se había confirmado un caso previo al postemergente fomesafen (2022), mientras que para sulfentrazone existía un antecedente regional en Bolivia.

En paralelo, REM recibió reportes desde otras zonas del país con sospechas similares, actualmente bajo evaluación.

Lo que viene para la próxima campaña

Los técnicos advierten que la detección temprana es clave. Ante cualquier falla de control, recomiendan reportarla y replantear el manejo con mayor diversidad de herramientas.

El objetivo es claro: frenar la dispersión antes de que el problema escale y evitar que una de las malezas más agresivas del sistema gane todavía más terreno.

La alerta fue difundida por la Red de Manejo de Plagas (REM) de Aapresid a partir de investigaciones realizadas por especialistas de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Rosario y el IICAR-CONICET. El descubrimiento corresponde a la campaña 2025 y refuerza la tendencia creciente de resistencias dentro del género Amaranthus.