Productores ya usan datos satelitales para anticipar la cosecha, ordenar la logística y reducir descuentos por grano fuera de condición.
Entrar a cosechar en el momento justo ya no es solo cuestión de experiencia. Cada vez más productores incorporan herramientas digitales para monitorear la humedad de los cultivos y tomar decisiones con anticipación, un factor que puede definir la rentabilidad de la campaña.
En zonas como Saavedra y Coronel Suárez, donde el margen de error es mínimo, el productor Gabriel Domper —miembro de la Regional Aapresid Las Encadenadas— lo resume con claridad: equivocarse en la fecha de cosecha cuesta caro.
Hoy, el seguimiento lote por lote permite detectar cuándo la humedad empieza a bajar de manera uniforme y activar toda la cadena operativa antes de que el cultivo esté listo.
Qué cambia en la práctica
Durante años, la decisión se apoyó en recorridas a campo e intuición. Ahora, las plataformas digitales agregan una capa de precisión que ordena el trabajo.
Con indicadores como el índice de agua (NDMI), los productores pueden:
Avisar al contratista con varios días de anticipación
Organizar fletes y almacenamiento
Evitar camiones rechazados en planta
Reducir castigos por humedad
El resultado es una cosecha más fluida y menos improvisada.
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Por qué importa para el negocio
El momento de cosecha impacta directamente en el precio final. Llegar con el grano en condición no solo evita descuentos: también mejora la eficiencia logística en un contexto donde los costos pesan cada vez más.
Además, en campañas climáticamente desparejas, los lotes rara vez maduran de forma uniforme. Contar con mapas de humedad permite decidir qué sectores cosechar primero y cuáles esperar.
Parte del grano puede ir directo a camión, mientras que otro se embolsa para equilibrar humedad. La clave es anticiparse.
Una herramienta que ordena decisiones
Martín Lahitte, de la Regional Aapresid Mar del Plata —también conocida como Juan Manuel Fangio—, trabaja en regiones con realidades productivas muy distintas, desde el sudeste bonaerense hasta Córdoba.
Según describe, el monitoreo satelital ayuda a priorizar lotes y planificar la cosecha con mayor claridad.
“No te dice qué hacer, pero te ordena la cabeza”, sintetiza.
La recorrida sigue siendo central, pero ahora es más eficiente: se camina donde el dato marca que hay que mirar.
A quién afecta esta tendencia
La digitalización de la cosecha ya no es exclusiva de grandes empresas. Con campañas más variables y márgenes ajustados, la previsibilidad se vuelve un activo estratégico para productores de todas las escalas.
Anticipar contratistas, coordinar transporte y llegar a puerto en condiciones forma parte del resultado económico tanto como el rinde.
Contexto y letra chica
El avance de la agricultura digital sigue ganando terreno en el país, impulsado por la necesidad de reducir riesgos productivos y mejorar la toma de decisiones.
Desde Aapresid destacan que estas herramientas no reemplazan el conocimiento agronómico, pero sí lo potencian: transforman datos en previsibilidad y ayudan a capturar valor en un momento crítico de la campaña.
En un escenario donde cada punto de margen cuenta, el momento de cosecha dejó de improvisarse. Hoy, cada vez más, se planifica con información.
Fuente: Aapresid







































