El sector ve una gran oportunidad exportadora, aunque advierte que las nuevas reglas europeas exigirán inversiones, crédito y menos costos internos.
La foresto-industria argentina se prepara para un posible salto comercial con el acuerdo UE–Mercosur, pero el escenario no está exento de desafíos. Desde el Consejo Foresto Industrial Argentino (CONFIAR) advirtieron que la apertura vendrá acompañada de estándares ambientales más duros, lo que obligará a las empresas a acelerar su modernización.
Qué pasa y por qué importa
Europa avanza con regulaciones estrictas como el Reglamento de Productos Libres de Deforestación (EUDR), cuya implementación plena está prevista para 2027. Para exportar, las cadenas deberán demostrar trazabilidad y sostenibilidad en toda la producción.
Argentina parte de una base favorable gracias a su normativa forestal —como la Ley 25.080— y al crecimiento de los sistemas de certificación. Sin embargo, el sector reconoce que competir en mercados premium demandará más tecnología, mejores procesos y financiamiento accesible.
“El acuerdo es una oportunidad concreta, pero también una agenda de trabajo”, señalaron desde la entidad.
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Costos internos: el otro frente que preocupa
CONFIAR puso el foco en la competitividad local y reclamó medidas que acompañen el proceso exportador. Entre ellas, bajar costos logísticos y reducir la carga fiscal, burocrática y laboral, especialmente para las PyMEs del interior.
El objetivo es evitar que las nuevas exigencias internacionales se transformen en una barrera y lograr que toda la cadena pueda capturar el negocio.
Crédito para modernizar la cadena
El acceso al financiamiento aparece como un factor decisivo. El Consejo considera clave impulsar líneas orientadas a:
modernización tecnológica
eficiencia energética
bioenergía
sistemas de trazabilidad
“La articulación con bancos públicos y agencias de desarrollo es fundamental para convertir las exigencias en una palanca de competitividad”, remarcaron.
Un motor productivo con fuerte impacto regional
La foresto-industria tiene un peso estructural en la economía argentina:
Más de 53 millones de hectáreas de bosques nativos
1,3 millones de hectáreas de plantaciones, el 80% en la Mesopotamia
95% de la madera proviene de esas plantaciones
13.000 productores, más de 6.000 empresas
Cerca de 100.000 empleos directos
Exportaciones por unos USD 550 millones al año
Además, se trata de una actividad con baja huella de carbono, clave en la transición hacia economías más sostenibles.
Contexto global: una ventana difícil de ignorar
Según la consultora finlandesa AFRY, el valor de la industria forestal crecerá más de USD 210 billones entre 2019 y 2035, un escenario que refuerza la oportunidad para que Argentina gane protagonismo internacional.
Desde CONFIAR sostienen que el país tiene condiciones para convertirse en un jugador relevante, siempre que el acuerdo se traduzca en más valor agregado, empleo y desarrollo territorial sin descuidar el mercado interno.






































