La multinacional puso en marcha una nueva línea de molienda en Santa Fe para procesar camelina, carinata y colza. La inversión apunta a diversificar cultivos, mejorar la eficiencia industrial y abastecer la creciente demanda de biofuels y SAF.
Louis Dreyfus Company (LDC), una de las principales multinacionales del comercio agrícola con operaciones en Argentina, dio un nuevo paso estratégico en su complejo agroindustrial de Timbúes, Santa Fe. La firma anunció el inicio de operaciones de una nueva línea de molienda especializada, orientada al procesamiento de oleaginosas alternativas con destino a biocombustibles avanzados.
La inversión le permitirá a la planta incorporar semillas de alto contenido de aceite, como camelina, carinata, canola (colza) y girasol, ampliando el abanico de cultivos que hoy complementan la tradicional molienda de soja.
Desde la compañía explicaron que el objetivo es diversificar la producción y optimizar el uso de las instalaciones durante todo el año, adaptándose a la disponibilidad estacional de los distintos cultivos. “Esta inversión nos permite procesar una mayor variedad de oleaginosas y aprovechar mejor la capacidad instalada del complejo”, señalaron.
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Más capacidad y mayor flexibilidad operativa
Con la puesta en marcha de esta línea, la planta de Timbúes podrá procesar hasta 3.000 toneladas diarias de semillas adicionales en los períodos de menor actividad estacional, mientras que mantendrá su capacidad habitual de 7.000 toneladas diarias de soja durante el resto del año.
La inversión incluyó la incorporación de equipamiento diseñado específicamente para este tipo de semillas, entre ellos cinco prensas especializadas, un cocinador rotativo, tres cocinadores verticales, separadores de impurezas y decantadores, lo que mejora la eficiencia y versatilidad del proceso industrial.
Del campo a los biocombustibles avanzados
El procesamiento de estas oleaginosas permitirá obtener harina y aceite. La harina estará destinada a la alimentación animal, mientras que el aceite se utilizará como insumo para la producción de biocombustibles avanzados, como el combustible de aviación sostenible (SAF) y los aceites vegetales hidrotratados (HVO).
Estos productos son clave en los compromisos de transición energética que asumen empresas y gobiernos a nivel global, y su demanda crece de manera sostenida en los principales mercados internacionales.
“La incorporación de estas capacidades no solo mejora la eficiencia operativa del complejo, sino que también nos permite integrar una gama más amplia de cultivos a nuestra operación regional, fortaleciendo una propuesta más flexible y diversificada para nuestros clientes”, destacó Fernando Correa, Head Regional de Oleaginosas de LDC para Latinoamérica Sur y Oeste.
Agricultura regenerativa y nuevas rotaciones
El proyecto también se apoya en una estrategia productiva de largo plazo. LDC viene impulsando la integración de cultivos intermedios en las rotaciones agrícolas, en particular brassicáceas como la camelina, una práctica asociada a la agricultura regenerativa.
Desde 2023, la compañía desarrolla este esquema a través de un programa conjunto con Camelina Company Argentina, perteneciente al grupo Grapevine Energy, con el objetivo de expandir el cultivo de camelina en Sudamérica durante la próxima década.
Con esta inversión, LDC refuerza su posicionamiento en el complejo agroindustrial argentino y se suma a la tendencia global de diversificación productiva y agregado de valor, con foco en la energía y la sustentabilidad.










































