La cadena cárnica deja atrás uno de sus registros más emblemáticos: desde 2026, los movimientos de carne ya no se anotarán en papel y pasarán a integrarse de forma automática al sistema oficial, reduciendo costos y burocracia en los frigoríficos.
La industria frigorífica argentina da un paso decisivo hacia la digitalización. Luego de más de cuatro décadas de vigencia, el Gobierno Nacional resolvió eliminar el histórico libro de movimientos de carne, un registro manual que desde 1982 debía completarse a diario en todas las plantas del país.
La medida quedó formalizada a través de la Resolución 40/2026 de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, y marca el final de un sistema basado en anotaciones físicas que había quedado desactualizado frente a las herramientas informáticas que hoy utiliza la cadena cárnica.
A partir de ahora, los datos de ingresos, egresos y stock de carne se cargarán de manera directa y automática en el Sistema Integral de Faena (SIF/SIGICA), sin necesidad de duplicar información ni sostener procesos paralelos en papel. El cambio apunta a simplificar la operatoria diaria y modernizar la gestión dentro de los establecimientos
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El impacto práctico es significativo. Durante años, muchos frigoríficos debieron asignar personal exclusivamente a completar el libro, afrontando costos laborales y administrativos que ya no se justificaban. A eso se sumaba el gasto recurrente de adquirir los registros físicos exigidos por la normativa.
Con la integración digital, la información quedará centralizada y sistematizada, mejorando la calidad de los datos, agilizando los controles y fortaleciendo la trazabilidad a lo largo de toda la cadena. Además, el nuevo esquema permite una mayor coherencia entre los distintos sistemas oficiales que ya operan en el sector.
Desde el Gobierno señalaron que la eliminación del libro responde a un reclamo histórico de la industria y se inscribe en un proceso más amplio de actualización normativa, orientado a eliminar trámites obsoletos y adaptar la regulación a los estándares tecnológicos actuales.
La Resolución 40/2026 también deroga un conjunto de disposiciones heredadas de distintos organismos, como la ex Junta Nacional de Carnes, la ex ONCCA y anteriores dependencias del área agropecuaria, cerrando definitivamente una etapa marcada por la burocracia en papel.
Con este cambio, la cadena de la carne avanza hacia un modelo de gestión más eficiente, ágil y alineado con las exigencias del comercio agroindustrial moderno.
Fuente: Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación








































