Leche en récord, tambos en rojo: producir más ya no alcanza para cubrir los costos

Aunque la producción de leche atraviesa uno de sus mejores momentos, un informe del OCLA revela que la rentabilidad volvió a ser negativa. CRA advierte por una transferencia de ingresos dentro de la cadena y alerta sobre la sustentabilidad del negocio.

La lechería argentina atraviesa una paradoja cada vez más profunda: mientras la producción se mantiene cerca de niveles récord, los números no cierran puertas adentro del tambo. Así lo confirma un nuevo informe del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), que expone un escenario de pérdida de rentabilidad que vuelve a encender alarmas en el sector.

En diciembre, el precio promedio cobrado por los productores fue de $478,90 por litro en tranquera, un valor que quedó por debajo de los costos mínimos de producción. Para cubrir gastos, cada tambo necesitaría al menos $491,66 por litro, y $558,14 para alcanzar un “precio de equilibrio” que permita una rentabilidad razonable del 5% y sostener inversiones a largo plazo.

Rentabilidad negativa y regreso al “rojo”

En términos concretos, los tambos registraron en diciembre una rentabilidad promedio negativa del 1%, confirmando el retorno al rojo iniciado en noviembre, tras un año y medio de balances positivos.

Si bien los datos del OCLA son estimaciones teóricas y pueden variar según escala y eficiencia de cada establecimiento, funcionan como un termómetro del momento que atraviesa la actividad: más litros, pero menos margen.

El contraste se vuelve más evidente al observar la evolución de precios y costos. Durante todo 2025, el precio de la leche al productor subió apenas 8%, mientras que los costos del tambo se incrementaron 19,5%. En el mismo período, la inflación fue del 26,2% mayorista y del 31,5% minorista.


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CRA apunta contra la industria

En este contexto, Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) lanzó fuertes críticas al funcionamiento de la cadena láctea, con especial énfasis en la industria. La entidad denunció una transferencia de recursos desde los productores hacia otros eslabones.

“Sin un reparto equitativo del valor generado, no hay lechería sustentable posible. El esfuerzo del productor no puede seguir siendo la variable de ajuste”, señaló CRA en uno de los párrafos más contundentes de su comunicado.

El impacto según la escala del tambo

Para dimensionar el deterioro, el OCLA analizó el promedio móvil de rentabilidad de los últimos 12 meses. Si bien el indicador sigue siendo positivo en la mirada de los últimos cinco años —con un pico de 4,2% en marzo de 2025—, desde entonces inició una caída sostenida.

Los resultados muestran que la escala marca la diferencia, aunque no alcanza para revertir el escenario:

  • Tambos chicos (1.761 litros diarios promedio): rentabilidad negativa del -2,1%, con costos por encima del precio percibido.

  • Tambos medianos: tres meses consecutivos en terreno negativo, con -1,5% en diciembre.

  • Tambos grandes (8.830 litros diarios): logran una rentabilidad del 1,3%, muy lejos del 5% considerado necesario para sostener el capital invertido.

  • En casi todos los casos, la tendencia es decreciente en los últimos 16 meses.

Además, una pérdida de $12,7 por litro puede parecer menor, pero en establecimientos que superan los 2.000 litros diarios, implica un rojo de $25 millones por día o más de $760 millones al mes para el conjunto del sector.

Insumos que presionan y relaciones que se deterioran

El informe también advierte un empeoramiento en la relación insumo-producto, clave para la viabilidad de los tambos:

  • El maíz, fundamental en la alimentación del rodeo, rompió la relación favorable de 2 a 1 que había predominado en 2024 y parte de 2025.

  • La soja impacta tanto por el costo del expeller como por su rol en los arrendamientos, que en muchos casos se fijan en función de su precio.

  • La vaquillona de reposición, que venía ayudando a contener costos, mostró subas en litros de leche en los últimos meses.

  • La vaca de descarte, que funciona como ingreso indirecto, había mejorado la ecuación, pero también comenzó a deteriorarse recientemente.

Una señal de alerta para toda la cadena

El diagnóstico del OCLA es claro: la lechería produce más, pero gana menos. Sin correcciones en la formación de precios y una distribución más equilibrada del valor, el riesgo es que la actividad pierda capacidad de inversión, recambio tecnológico y sustentabilidad en el tiempo.

El informe completo del Observatorio está disponible en su sitio oficial y vuelve a poner sobre la mesa un debate clave: sin rentabilidad en el tambo, no hay futuro para la cadena láctea.

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