Los precios de la carne vacuna volvieron a mostrar una fuerte suba en noviembre, muy por encima del pollo y el cerdo. Con el novillo cotizando a USD 5,69 por kilo carcasa, Argentina lidera los valores regionales, mientras la suba de la hacienda comienza a impactar de lleno en la inflación de alimentos.
El precio de la carne vacuna registró en noviembre un incremento mensual del 8,3%, consolidando una tendencia alcista que la ubica como uno de los principales motores de la inflación de alimentos. Así lo indica el Relevamiento de Precios Minoristas elaborado por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), que señala además que en los primeros once meses del año la suba acumulada alcanzó el 49%.
En la comparación interanual, el aumento es aún más contundente: los precios de la carne vacuna subieron 72,8% frente a noviembre de 2024, más que duplicando los incrementos registrados en las proteínas sustitutas. En el mismo período, el pollo fresco aumentó 32% y el pechito de cerdo 33,7%. Durante noviembre, el pollo mostró una variación mensual de apenas 1%, mientras que el cerdo subió 2,6%, muy por debajo de la carne bovina.
Este fuerte ajuste de precios se refleja también en el mercado ganadero. El novillo argentino alcanzó los USD 5,69 por kilo carcasa, consolidándose como el valor más alto de la región. De acuerdo con el Índice WBR del novillo Mercosur, elaborado por la consultora uruguaya Tardáguila Agronegocios, el promedio regional se ubicó en USD 4,32 por kilo carcasa, con comportamientos dispares entre los países.
Según la consultora, la principal fuerza alcista provino de Argentina, donde los precios de los novillos de exportación continúan en plena escalada, con una suba semanal de USD 0,27. En Brasil, en cambio, pese a un mercado firme en moneda local, la depreciación del real del 2% provocó una baja de USD 0,06 en el valor del boi gordo, que cerró en USD 3,74 por kilo carcasa. En Uruguay y Paraguay, las referencias se ubicaron en torno a USD 5,15 y USD 4,15, respectivamente.
La suba de la carne comenzó a sentirse con fuerza en el índice de precios al consumidor. En noviembre, la inflación minorista fue del 2,5%, la más alta de los últimos siete meses, según el INDEC. La división de Alimentos y bebidas no alcohólicas registró un aumento del 2,8%, impulsado principalmente por el encarecimiento de la carne. Con este dato, la inflación acumulada de 2025 llegó al 27,9% y la interanual al 31,4%. De confirmarse las proyecciones del mercado para diciembre, el año cerraría con una inflación cercana al 30,5%, muy por debajo del 117,8% registrado en 2024.
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En paralelo, el mercado de reposición también mostró fuertes subas. En el último remate de ROSGAN, los índices de referencia reflejaron la elevada demanda tanto para cría como para invernada. El Índice de Invernada (PIRI) subió 9,7% mensual, mientras que el Índice de Precios de la Cría (PIRC) avanzó 15,9%.
El ternero superó la barrera de los $5.000 por kilo y se ubicó en un valor promedio de $5.717,46, lo que implica una suba del 18% respecto de noviembre. En comparación interanual, el precio del ternero acumula un incremento del 86%, alcanzando el nivel más alto desde el inicio de la serie en 2010.
Con precios récord en toda la cadena ganadera, la carne vacuna se consolida como uno de los grandes protagonistas del cierre de año, tanto en los mercados productivos como en el bolsillo de los consumidores.
Fuente: Prensa Rosgan







































