Por la interminable sequía, el norte de Santa Fe vive una situación desesperante

La falta total de lluvias en al menos los últimos 2 meses, en el norte de Santa Fe, convirtieron a la región en una zona donde ya casi no queda agua para cubrir las necesidades de los animales y donde tampoco hay pasto para pasar el invierno.

Los pronostican no indican cambios sustanciales en las condiciones meteorológicas para las próximas semanas. Aunque se prevé que el fenómeno de “El Niño” y las lluvias que conllevar llegarían a la zona, ya se anticipa que sus efectos serán moderados y por ende menores a los originalmente previstos.

Según testimonios de los ganaderos de la zona, no hay ni un rollo de alfalfa en la región y la situación se vuelve cada vez más crítica, obligando a los productores a vender sus animales para sobrevivir. A la vera de cualquier ruta de la zona, los potreros parecen haber sido “pelados” por los animales que habitan esos lugares.

Hasta noviembre. En los departamentos de General Obligado, Vera y 9 de Julio, los más norteños de Santa Fe, que limitan con Chaco y Santiago del Estero, los productores son drásticos al describir lo que viven. “Acá la situación es desesperante. Y somos realistas: los pronósticos indican que lluvias importantes recién llegarán en el mes de noviembre. La consecuencia es la misma que en el resto del norte santafecino: los campos están sin pasto, y lo poco que hay está amarillo, seco, y las vacas siguen todas flacas, mal, sin recuperación posible”, le dijo al diario La Nación Sebastián Volkart, presidente de la Sociedad Rural de Vera, localidad ubicada a 300 kilómetros al norte de Santa Fe capital.

El dirigente, que también es productor y veterinarios, al referirse a una ayuda oficial prometida para el sector, dijo: “se anunció que enviarán 80 millones para distribuir entre 7 comunas y un municipio (el de Vera)”. Sinceramente, con ese monto no hacemos nada. En tanto, este fin de semana tuvimos temperaturas superiores a los 33 grados, así que el panorama empeora día a día”.


Lee también


Pero Vera es es el único departamento afectado y sin solución a la vista por la sequía. “En el noroeste, esto es espantosamente feo. Desde enero que no llueve prácticamente nada, porque una vez cayeron 5 milímetros, en otra 2, pero eso es nada, por lo menos de Tostado al norte. Hacia el sur, algún chaparrón cayó, pero tampoco sirvió para dar un giro de 180 grados a la situación”, comentó a La Nación Jorge Mercau, expresidente y actual vocal titular de la Sociedad Rural de Tostado, Departamento 9 de Julio, en el extremo noroeste de Santa Fe, que limita con Santiago del Estero y Chaco.

Comprar agua. Sobre cómo evoluciona de la situación, el productor explicó: “La gran mayoría de los productores tiene que seguir comprando agua, pero depende si disponen de dinero para hacerlo. Y eso es terrible porque casi todos tienen que comprar todos los días. Hace unos pocos días el gobierno (provincial) volvió a darnos agua (en camiones cisternas) pero menos que antes”, precisó Mercau.

Consultado sobre las consecuencias inmediatas de esta situación, Mercau sostuvo que “si bien los pequeños productores, de 150 vacas para abajo, no abonan (el agua que envía el gobierno), el resto sí tiene que hacerlo. Y ocurre que a veces no se dispone del dinero”, insistió.

Cuando se le preguntó, en su rol de productor, si al menos obtienen un buen dinero por la venta de los animales, respondió: “Primero vendí las vacas secas, después las vacas viejas con crías; eso significa que malvendí los animales. La paga es muy baja. Hoy, hay que decirlo, la situación es inaguantable. Por eso, en la próxima feria que haya en la zona tendré que vender todo porque esta situación es insostenible. Como mi caso, hay muchos más”, destacó Mercau, reflejando la realidad que viven allí los ganaderos.

Contaminada. Mientras tanto, todas las represas del extremo norte de Santa Fe siguen sin agua, las vertientes (napas freáticas o subterráneas) siguen estando a más de 15 metros debajo de la superficie. Esto implica un gran gasto para quienes intentan buscar agua para abastecer sus rodeos. Además, en la mayoría de los casos, el agua que se extrae está contaminada con arsénico, por lo que los animales no la consumen y los que lo hacen mueren a los pocos días.

MÁS INFO PARA TU CAMPO ENTRA AQUÍ