Simultáneamente suben el dólar y los commodities: un fenómeno raro, que el Banco Central aún no pudo capitalizar

Simultáneamente suben el dólar y los commodities: un fenómeno raro, que el Banco Central aún no pudo capitalizar.

 Por la guerra entre Rusia y Ucrania, el fortalecimiento del dólar no provocó una caída en las materias primas y la correlación se tornó positiva. Esta situación históricamente muy poco habitual -suele haber una relación inversa entre ambos activos-, no pudo aprovecharla el BCRA, al menos en abril, para fortalecer sus reservas.

El mundo está frente a un escenario extraordinario: la correlación entre el dólar y las materias primas suele ser negativa, lo que implica que cuando sube el dólar, caen los precios de los commodities.

Pero este año, esa correlación se ha tornado raramente positiva, dada la fortaleza del dólar, a partir del ciclo alcista en las tasas de interés de la Reserva Federal (Fed) y de las materias primas, por la guerra en Europa.

Ante este escenario excepcional, distintos analistas advierten los riesgos sobre una regresión hacia la correlación negativa entre el dólar y las materias primas, que implica una potencial caída en los precios de los commodities, con riesgo de que esto impacte sobre la economía argentina.

Se rompió una “regla fija”

Históricamente, el dólar y las materias primas suelen tener una correlación negativa o inversa: si sube el dólar, los commodities suelen caer y viceversa. Debido a que el valor de las materias primas está en dólares, cuando el dólar se fortalece, las materias primas se vuelven más caras, en otras monedas, y su demanda y precio tienden a bajar.

En cambio, cuando el dólar cae y el resto de las monedas se fortalece, los consumidores del mundo fuera de EE.UU. tienen un mayor poder de compra en su propia moneda, que les permite acceder a más materias primas con lo que aumentan su demanda y su precio.

Sin embargo, este año la correlación negativa se rompió. En la actualidad, el dólar y las materias primas se dispararon. El dólar index sube 7,5% en el año, alcanzando su mayor valor desde 2016. Igualmente, las materias primas agropecuarias y energéticas se dispararon a sus máximos multianuales.

La soja sube 25% este año, el trigo 40% y el maíz un 35%. El petróleo avanza 41%. Así, el índice de materias primas agropecuarias sube 11% mientras que el de los commodities, en promedio para todos los productos, ganan 36,7% en lo que va de 2022.

Es decir, sube todo a la par, cuando histórica y lógicamente, una suba de la moneda estadounidense debería interrumpir el avance de los valores de las materias primas.


Lee también


Dólar, commodities y guerra

La explicación de por qué suben simultáneamente el dólar y las materias primas tiene dos causas. Por un lado, la postura más contractiva de la Fed eleva los precios de la cotización del dólar. Paralelamente, la guerra entre Rusia y Ucrania provocó una disparada del precio de los commodities, haciendo que la correlación entre ambas clases de activos se rompa.

Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, explicó que la disparada en los precios de los commodities, tanto de los energéticos como de los alimentos, a raíz del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, se dio en un contexto en que la inflación global venía al alza y principalmente con la Fed ya pensando en una suba de tasas de interés.

“Por este motivo, se dio un fenómeno un poco contra intuitivo en el que mientras los commodities subían producto del conflicto, el dólar index también lo hace ante la expectativa de una Fed más hawkish (que aplica una política monetaria contractiva y de suba de tasas de interés) que lo que se esperaba hace algunos meses”, remarcó Franco.

En tanto, Lucas Caldi, jefe de macroeconomía de Portfolio Personal Inversiones (PPI), con una visión similar, destaca que es notable como este año se rompió la correlación negativa histórica que existe entre el precio de las materias primas y el dólar index. Y advierte que la suba del dólar se explica principalmente por el giro hawkish que tomó la Reserva Federal de EE. UU. y la suba de las tasas.

“Al volverse más atractivos los retornos de la deuda del gobierno norteamericano, aumenta el apetito de los inversores globales por este tipo de instrumentos, presionando por una apreciación del dólar. Esta suba de las tasas busca enfriar la economía y calmar las presiones inflacionarias, lo que a su vez presiona a la baja en el precio de los commodities, reforzando la correlación negativa entre commodities versus la tasa americana o el dólar index”, comentó.

Impacto en la Argentina

La persistencia en la suba de tasas de interés de la Fed y del mercado aparecen como una amenaza para que la correlación entre el dólar y las materias primas vuelva a ser negativa.

El incremento de tasas de la Fed tiene caracterices más estructurales, mientras que el avance de las materias primas por la guerra es más bien coyuntural. El riesgo es entonces que la correlación se vuelva negativa, con un dólar más fuerte y las materias primas tendiendo a bajar sus cotizaciones.

Aunque el contexto de precios de dólar y materias primas es realmente excepcional, el escenario argentino se podría complicar. El resultado comparado de acumulación de reservas, entre 2021 y 2022, muestra que el BCRA no está pudiendo aprovechar la correlación negativa entre el dólar y las materias primas.

Desde el grupo Cohen, en tanto, advierten que, en lo que va del año, el Banco Central mantiene un saldo prácticamente neutral, mientras que en el mismo período del año 2021 había comprado casi u$s 3.200 millones.

“Esto pone en riesgo la meta de reservas internacionales netas con el FMI, que establece que el BCRA deberá comprar más de u$s 4.000 millones en lo que resta del año”, agregaron.

Respecto de este tema, Franco, de SBS, agregó que la suba de las materias primas le viene bien al país, aunque la Fed más hawkish complica lo complica. “A la Argentina la favorecen estos precios de commodities agrícolas. Pese a ello, la postura hawkish de la Fed podría implicar salidas de flujos de emergentes, presionando sobre monedas como el real brasileño, lo que impactaría en Argentina, obligando al BCRA a acelerar algo más su tasa de devaluación del dólar mayorista, para no perder competitividad”, advirtió.


Lee también


Mirando al Fondo

Los últimos datos oficiales muestran que las reservas netas cerraron abril en u$s 3.400 M, cayendo desde los u$s 3.700 M de marzo. El Central enfrenta un largo camino por recorrer para cumplir con la meta de u$s 6.400 millones del segundo trimestre del año, según lo acordado con el FMI.

Fuentes del BCRA remarcaron que se sobre cumplió la meta del primer trimestre y se mantiene la meta del segundo trimestre. “En marzo se observó un adelantamiento de liquidación que se compensó en abril. En mayo arrancó con compras que ya superan los u$s 400 millones, en un contexto de incremento de las importaciones. En abril se registró un aumento cercano al 50% interanual”, dijeron.

Por su parte, Adrián Yarde Buller, economista jefe y estratega de Facimex Valores, señaló que la entidad monetaria deberá acumular reservas netas por u$s 3.100 M entre mayo y junio, para cumplir con la meta del segundo trimestre, por lo que, con estos números, lograr el objetivo comienza a complicarse.

“Con la estacionalidad de la cosecha gruesa jugando a favor y recordando que la entidad puede comprarle al Tesoro los dólares provenientes del financiamiento neto con organismos multilaterales, nuestro escenario base contempla un saldo positivo para el BCRA en mayo y un resultado bastante más holgado en junio. De cumplirse, esto permitiría que las reservas netas puedan recortar un poco la enorme distancia que las separa de la próxima meta trimestral”, dijo Yarde Buller.

En tanto, Caldi, de PPI, advierte que hacia el futuro existen crecientes riesgos de que los precios de los commodities se reviertan, principalmente asociados al impacto que puedan tener en la economía global la suba de las tasas de interés y el endurecimiento del confinamiento en China, por el brote en COVID.

“Algunos commodities como el oro empiezan a retroceder en las últimas 3 semanas al perder atractivo frente a la tasa norteamericana. Hasta ahora no se observa esta misma tendencia en los commodities agropecuarios, que se mantienen en valores elevados, pero de revertirse (estos precios) sin dudas que complicaría aún más el panorama para el BCRA en un partido en el que ya está 2 a 0 abajo”, opinó.

MÁS INFO PARA TU CAMPO ENTRÁ AQUÍ