El trigo y el maíz con muy buenas perspectivas y leve disminución del área de siembra para la soja

Cabe destacar que el trigo cosechado en Diciembre del año pasado atravesó desde Octubre a principios de Noviembre una fuerte sequía principalmente en la zona norte y centro del país, con lo cual se acotó de forma considerable la perspectiva de de producción, obteniendo cerca de 17 millones de toneladas contrastada con las 19,5 millones de toneladas del ciclo anterior. En lo que se refiere a la región sur de la provincia de Buenos Aire sufrió un poco menos la falta de agua, pudiendo contar en esa zona con una disponibilidad del cereal en esa área.

Por otra parte, en la Argentina la molienda es estable con casi seis millones de toneladas con lo cual la falta de lluvia registrada terminó decantando en una reducción del saldo exportable.

Los niveles de exportación de trigo al finalizar el corriente año rondarían cerca de 10.800.000 millones, un poco más bajo que el año anterior donde ese número rondaba los casi 12 millones de toneladas. A pesar de esto, el incremento notable que tuvieron los precios internacionales, se vieran reflejados a nivel local, compensando el saldo de exportación y arrojando como resultado 3.400 millones de dólares en valores de exportaciones

A su vez y en lo que hace al rinde se vio afectado el promedio a nivel nacional alcanzando los 30 quintales por hectáreas y para lo que se viene a punto de cosechar se espera que supere dicho valor. Si bien este año se calcula como Niña la falta de aporte de humedad del Pacífico se ve compensada con aportes provenientes del Atlántico y del Amazonas, con precipitaciones que se dieron a principios de Octubre que contribuyeron a sostener el potencial de rinde y un Noviembre con episodios esporádicos de lluvias que encaminan a la Argentina a superar por primera vez los 20 millones de toneladas en materia de producción.

Asimismo la demanda para el cultivo de la cosecha nueva, la molinería podría mantenerse cerca de los seis millones con lo cual todo ese aumento en la producción se volcaría a mayores exportaciones superando un récord histórico de 13 millones en un contexto de elevados precios a nivel global y por sobre todas las cosas impulsado por la baja calidad que se registra en el hemisferio norte en grandes regiones de EE. UU. y Rusia sobre todo afectados por sequías extendidas que afectaron a la categoría de trigo de primavera de muy buena calidad y de alto valor proteico. Es así que Arabia Saudita, Japón y Egipto pueden ser potenciales compradores del trigo en la Argentina.

En cuanto al maíz, muchos productores se vuelcan a sembrar maíz tardío porque se escaparía a la falta de lluvias. El año pasado por ejemplo la campaña a de maíz terminó siendo la mejor de la historia se produjeron 52 millones de toneladas impulsado fundamentalmente por los buenos rindes que terminamos teniendo en maíz tardío a diferencia de maíz temprano. Esto ha llevado a que además de los buenos precios en los mercados internacionales ha redundado este año un poco más del 8% del área destinada al cultivo.

Cabe resaltar que el maíz temprano se cosecha entre Marzo y Abril –Mayo y el tardío entre Julio y Agosto. Un dato no menor fue que desde Agosto se comenzó a evidenciar una bajante muy pronunciada del río Paraná y esto llevó a que los buques tuvieran que completar sus cargas en los puertos de Bahía Blanca y Quequén, sumados ambos exportaron el mayor volumen de maíz de la historia.

Así también se puede afirmar que el grano destinado a la industria acumulado desde el inicio de la campaña alcanza un récord histórico a la fecha. Más de 5,4 Mt del cereal han sido procesadas, un 10% más respecto de lo industrializado a igual fecha del año previo. De ese total, 3 Mt fueron destinadas a la producción de balanceados, mientras que 1 Mt se destinó a la molienda húmeda. En ambos casos se trata del mayor volumen acumulado a la fecha en comparación con años anteriores.


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Sin embargo, otro aspecto que merece mención es el maíz destinado a la producción de etanol. En lo que va de la campaña, más de 914.000 t del cereal fueron utilizadas para producir este biocombustible , un 43% más que en los primeros 8 meses de la campaña 2019/20.

Esto se debe a que, durante el año pasado, la irrupción de la pandemia y las restricciones a la movilidad impuestas por los gobiernos para frenar su avance afectaron fuertemente la demanda de combustibles, y, dado que el principal uso del etanol es precisamente para la producción de biocombustibles, al reducirse esta fuente de demanda cayó considerablemente su producción.

La soja a diferencia de los dos anteriores resistió menos la falta de agua que el maíz. En la campaña anterior  pasada se obtuvieron casi  casi 45 millones de toneladas

Luego de haber cerrado la campaña 2019/20 con el segundo menor volumen de soja industrializada en siete años (sólo superando al guarismo de la 2017/18, cuando la histórica sequía redujo fuertemente la disponibilidad de poroto en el país), la campaña actual presenta un elevado ritmo de procesamiento de la oleaginosa. En octubre se procesaron 3,3 Mt de poroto, un 7% más que en octubre del 2020. De esta manera, el acumulado desde el inicio de la campaña hasta ese mes asciende a 27 Mt, unas 2,5 Mt más que en igual lapso del año anterior.

Sin embargo, el volumen de grano industrializado a la fecha se encuentra en línea con lo ocurrido en años anteriores (a excepción de las mencionadas 2017/18 y 2019/20). Pero hay algo particular de esta campaña que destaca por sobre las demás, y es que la producción de grano no ha sido de las más elevadas, sino todo lo contrario. De hecho, en la 2020/21 se obtuvieron 45 Mt de grano, la segunda menor marca de los últimos nueve años (de vuelta sólo superando a la fatídica 2017/18). Así, cuando tomamos el total industrializado a la fecha sobre el total de grano obtenido en la campaña vemos que el crushing de soja ya alcanza al 60% de la producción, la segunda mayor proporción de la última década, sólo por detrás de la atípica 2017/18.

Esto se debe, principalmente, al elevado apetito global por los derivados de la oleaginosa en el último tiempo. Desde el inicio de campaña hasta octubre, se llevan exportadas 18,8 Mt de harina/pellets de soja, unas 3,5 Mt más que en igual lapso de la campaña anterior. Además, este volumen representa el 95,4% del total de toneladas de harina/pellets obtenidos entre abril y octubre, la mayor proporción de la historia.

Por el lado del aceite, las exportaciones desde el inicio de campaña a la fecha ascienden a 3,7 Mt idéntico al volumen despachado en igual período del ciclo previo. Sin embargo, comparando con años anteriores, esto es casi 500.000 t más que el promedio de los últimos cinco años y el mayor volumen desde el 2014/15.

En cuanto a la soja 2021/22, avanza la siembra a un ritmo más aletargado que en años anteriores. A nivel país ya se ha completado el 41% de la superficie a implantar, por debajo de lo ocurrido en la campaña previa (43%) y del promedio de las últimas cinco (44%). Desagregando entre regiones, el avance de la siembra en la región de influencia del Gran Rosario alcanza al 43%, idéntico al registro del año previo, pero por debajo del 46% del promedio de los últimos 5 años.

Agrademos los datos suministrados por Tomás Rodríguez Zurro analista del Departamento de Estudios Económicos de la Bolsa de Comercio de Rosario.

Por Luis Ciucci Ruralnet

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