Carga tributaria de la cadena de valor de la soja

Para analizar la estructura de carga tributaria de la cadena de valor de la soja se considera un esquema bajo el cual se tienen en cuenta los eslabones: primario, comercial (acopio) e industrial. Para cada eslabón se analiza el esquema de ingresos y costos de producción, para establecer la carga tributaria que los mismos enfrentan. El modelo de base, es el de una tonelada de soja, que es enviada en su totalidad del campo al acopio, en calidad de consignatario, para luego ser industrializada en forma de aceite, harina proteica y pellets de cáscara y, luego, estos productos exportados.

El período de análisis considerado es enero – junio 2021:

  • La carga tributaria de la cadena asciende a USD 260,54 por tonelada de soja industrializada;
  • Del total de impuestos, 69% son nacionales no coparticipables, 25% nacionales coparticipables, 5% impuestos provinciales y 1% municipales;
  • Los derechos de exportación representan el 67% de la carga tributaria, mientras que el otro 33% se distribuye entre: 22% ganancias, 2% ICDB, Fondo Fiduciario y contribuciones y ART, cada uno, 2% inmobiliario rural provincial, 1% impuesto a los sellos, 1% ingresos brutos y 1% tasas municipales;
  • Los USD 260,54 de carga tributaria, representan:

▪ 46,19% del precio compuesto del grano de soja (USD 564,09),

▪ 66,71% del margen bruto de la cadena,

▪ 60,90% del valor agregado (presión tributaria).

Carga tributaria consolidada

Bajo el esquema de cadena de valor de la soja, partiendo desde la producción primaria, pasando por el acopio, hasta la industrialización del grano de soja con fin de exportar harina, pellets de cáscara y aceite de soja, se analiza la carga tributaria que enfrenta la cadena. La carga total asciende a USD 260,54 por tonelada de soja. A nivel Estado, la principal carga tributaria corresponde a los impuestos no coparticipables del Estado Nacional (69%) es decir derechos de exportación (DEX) e impuesto a los créditos y débitos bancarios (ICDB), seguido por aquellos que son coparticipables (25%). La participación de impuestos provinciales es del 5% y municipal 1%.

Si lo analizamos por tipo de impuesto, el 67% lo explican los DEX, impuesto que sólo está abonando el sector industrial pero que genera distorsiones en los precios, ingresos e impuestos de los eslabones, como se verá luego. Le siguen en importancia el Impuesto a las Ganancias (sólo del sector primario e industrial) el cual explica el 22% del total. El restante 11%, se distribuye entre los otros impuestos que enfrenta la cadena. Cabe aclarar que dentro de la estructura de carga tributaria se contempla el Fondo Fiduciario Aceitero. Si bien no es un impuesto en si mismo, al ser producto de una intervención del Estado, se considera como parte de la carga tributaria que asume la cadena de valor de la soja.

Si analizamos la cadena tomando el precio compuesto del grano de soja1, de USD 564,09 por tonelada, la participación de cada eslabón en la composición del precio está representada por la producción primaria en un 40%, los impuestos (en sus tres niveles de Estado) en un 46%, un 5% lo explican los fletes, 2% el comercio (acopio) y 7% la industria. Si, por otro lado, lo analizamos por componentes de la cadena, donde el 46% son impuestos, con mayor peso que los costos (42%) y el resultado consolidado de la cadena (12%). Una forma de medir la participación de los impuestos es sobre el precio compuesto de la soja, como se analizó hasta acá. Otra manera de medirlo es respecto al margen bruto, es decir, precio menos costos. Esta medición lleva la participación de los impuestos sobre el margen bruto de la cadena al 66,71%. Por último, una medición también usada de manera regular es el cálculo de la participación de los impuestos sobre el valor agregado, que sería la definición más precisa de “presión tributaria”. Esta medición lleva el cálculo de impuestos sobre valor agregado al 60,90%. Si se quiere comparar contra el promedio de la economía, la presión tributaria nacional y provincial fue de 29,4% en 2020 (MECON, 2021).


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Eslabón primario

Se considera como base del modelo una hectárea de producción de soja promedio en Argentina. Se estima un rendimiento promedio nacional por hectárea de 2,7 tn/ha para la campaña 2020/2021. Este rendimiento fue consecuencia de un año con sequía, lo cual muestra una caída en los rendimientos en relación a campañas anteriores.

El modelo utiliza para referenciar los ingresos del productor como punto de partida el precio Disponible de la soja. Dado que toda la producción pasa por acopio, el ingreso del eslabón primario es el valor del Disponible menos los fletes y los servicios que el acopio le brinda al productor, como comisión por venta, acopio, secado y zaranda.

Sin embargo, también se muestra el proceso desde el precio FOB para clarificar que hay ítems como el flete largo, que está computado en el acopio, o los derechos de exportación, que están computados en la industria, pero que impactan de manera directa en el precio percibido por el productor.

Esto se aclara para poder identificar el proceso del precio y entender luego las estructuras de ingresos, costos e impuestos. Por ejemplo, el flete largo (del acopio a la industria) se le descuenta al productor, por lo que se puede decir que lo paga el productor, sin embargo, de manera efectiva lo paga el acopio, de esta forma el productor recibe un monto menor por tonelada, y el gasto de flete figura en los costos del acopio.

De manera similar sucede con los DEX, el productor recibe un precio menor afectado por la existencia de los derechos de exportación, por lo que es quien los soporta, pero la industria es quien de manera efectiva los paga, por lo que, en la estructura tributaria, figuran en la industria.

En el caso de los derechos de exportación se hace una reasignación de los derechos de exportación que recaen sobre el productor. El motivo de hacer este cálculo es el de ver efectivamente qué eslabón soporta el impuesto, aunque como se está tratando de explicar, todos los ítems impositivos y de costos terminan repercutiendo en el precio percibido por el productor. Los derechos de exportación, así la producción se destine al mercado interno o externo, afectan al precio de todo el grano de soja, ya que por la forma como actúan, el efecto que genera es el de reducir el precio interno.

Definido el ingreso del productor, se calculan los costos, a saber: flete corto, con un recorrido de 30km., desde el campo hacia el acopio, labores (siembra, cosecha y pulverización) representando cuánto de éstas corresponde a mano de obra y cuánto a reparaciones, mantenimiento y combustible, semillas -considerando 1/3 de semillas comprada y 2/3 de uso propio con pago de regalía-, fertilizantes y fitosanitarios, seguro antigranizo -para el 70% de la producción- y costos administrativos.

Respecto a los impuestos, se calcula el Impuesto a los Débitos y Créditos Bancarios (IDCB) -calculado como el 0,6% de los créditos y débitos-, Ingresos Brutos (IIBB) calculado con un alícuota promedio de 0,5% e impuesto a los sellos del 1,05% sobre el valor FAS, asumiendo el sector primario el 50% de dicho impuesto, ya que el restante 50% es tributado por la industria. Impuesto Inmobiliario Rural (IIRR) y Tasas Municipales, ambos promedios de las principales zonas productivas.

Sobre las labores que corresponden a mano de obra, se calculan las Contribuciones a la Seguridad Social (CSS) (25,8%) y ART (3%).

El Impuesto a las Ganancias (IG) con alícuota del 33% sobre el resultado antes de impuestos descontando el pago de todos los impuestos antes mencionados, considerándolo promedio entre el pago de persona jurídica y física, y tomando el 100% del IDCB como pago a cuenta de Ganancias. En el caso del IVA, al ser un esquema bajo el cual la producción termina en el mercado externo, no se considera para el análisis.

Por último, se considera el costo de la tierra, como un costo de oportunidad, luego del pago de los impuestos.

La carga tributaria, sin DEX, que enfrenta el eslabón primario es de USD 64,51 sobre la tonelada de soja, donde el Impuesto a las Ganancias es el de mayor peso, seguido en importancia por el Inmobiliario Rural. Este nivel de carga tributaria representa el 37% del resultado antes de impuestos. Si se analiza por nivel de gobierno, el Estado Nacional explica el 84,5% de la carga tributaria, un 1,7% es provincial y el restante 1,8%, municipal.

Al analizar cómo impactan los derechos de exportación, se mencionó que los mismos si bien son pagados por la industria, y por ello se encuentran en el esquema de carga tributaria de dicho eslabón, generan distorsiones en los precios y son trasladados al eslabón primario al ser descontados del precio de los granos. Así, el productor recibe un ingreso menor, reflejo de que los DEX impactan directamente en el productor.

Por esta razón se analiza la carga tributaria del eslabón primario y la composición del mismo por tipo de impuesto, corregido por el efecto de los DEX, es decir se computa dicho impuesto en la carga tributaria del eslabón primario.

En este sentido, puede verse como los DEX cobran relevancia sobre el total de impuestos del eslabón primario y se diluye la participación de los restantes impuestos sobre el total. Reasignando los DEX, la carga tributaria del estabón primario que antes era de USD 64,51 ahora pasa a ser USD 243,04.

Cuando se analiza sin DEX, los ingresos del sector primario (UDS 293,67/tn), se reparten principalmente por un componente de costos del 40,9%, 22% impuestos, 20,1% costo de oportunidad de la tierra y 17% resultado del productor.

Sin embargo, cuando se le computan los DEX al productor, la carga tributaria asciende al 51,5%. También se puede expresar, en otros términos, mientras el productor tiene un resultado después de impuestos de USD 50 por tonelada, paga USD 243 de impuestos. Es decir, por cada dólar que gana el productor, paga 5 dólares de impuestos.

Se analiza la estructura de un acopio con una capacidad de almacenamiento de 10.000 toneladas día, con giro tres (30.000 toneladas totales), que trabaja bajo la operatoria de consignatario. Este tipo de acopio, representa el promedio nacional.

Se debe considerar que el acopio, para el acondicionamiento de la materia prima, cuenta con un almacenamiento constante del 13,9% del total de la capacidad (considerando que almacena 10.000 toneladas durante cinco meses, equivalente a almacenar 4.166 toneladas mensuales durante un año, el 13,9% de 30.000 toneladas de capacidad), realiza secado sobre el 20% de las 30.000 toneladas totales en un año normal (en años con mucha humedad se puede llegar a secar el 40% de la producción) y zaranda, también, sobre el 20% de la capacidad total. Estos porcentajes, afectan tanto los ingresos cobrados por dichas actividades, como los costos. A modo de ejemplo y a los fines de la estructura de ingresos y costos que se presenta, sobre la tonelada de soja considerada en el modelo que el productor envía al acopio, este último le cobra el valor de la zaranda solo sobre el 20% de dicha tonelada.

La mirada de la cadena de valor de la soja con la inclusión del acopio se justifica en el hecho de los grandes volúmenes de producción y comercialización de la soja. Es cierto que el productor puede negociar directamente la venta de su producción con la industria o exportador, sin embargo, los productores no tienen la capacidad de retener el 100% de su producción para escapar a la presión de cosecha de la misma manera que ni los industriales ni los exportadores tienen la posibilidad de comprar el 100% de la materia prima que procesarán o los granos que exportarán en el año en época de cosecha, aún con la existencia actual del silo bolsa. A ello se suma, la capacidad del acopio que, al mover grandes volúmenes de grano, solucionan las necesidades logísticas y financieras tanto de los productores de granos como de los procesadores o exportadores de los mismos (Lecube, 2011, pág. 70).

Los ingresos totales del acopio son equivalentes al valor Disponible de la soja, para enero – junio 2021. Para obtener dichos ingresos, estos se explican por:

Ingreso por grano de soja, valor Disponible soja descontado los ingresos del acopio por los servicios y comisión cobrada al productor, Ingreso por acopio, que incluye los ingresos derivados del cobro de:

▪paritaria (3 USD por tonelada),

▪costo por tonelada almacenada (USD 0,02/tn) que toma como parámetro un 1% sobre valor Disponible de 1/3 de la tonelada

▪USD 2,5 por cada punto de secado, con un secado de tres puntos, sobre el 20% de la tonelada, equivalente al ingreso de USD 1,5 en la tonelada total,

▪USD 2 por zaranda sobre el 20% de la tonelada, lo que genera un ingreso de USD 0,4 por tonelada total,

▪a las actividades de almacenamiento y acondicionamiento, se le suman los ingresos por comisión de USD 10,40 por tonelada (3% sobre el valor Disponible),

▪ingresos por manejo de flete de USD 0,67 por tonelada.

En el caso de los costos de producción, se obtiene:

✓Costo de materia prima, coincide con el “ingreso neto del productor”, del eslabón anterior. Compuesto por el Disponible, descontado los ingresos por acopio (que le descuenta del pago al productor) y el flete a industria/puerto2. En este apartado debe realizarse una aclaración. En el caso del flete a industria, este se encuentra entre los costos que asume el acopio, a precio mayorista, dado que es quien gestiona, coordina y abona el flete. Sin embargo, cabe recordar que este concepto se traslada al productor, al descontarse del ingreso que este percibe, al valor de la tarifa habitual (no mayorista). De este manejo de flete, se deriva el ingreso que tiene el acopio ante este concepto, dada la capacidad del acopio de, ante grandes volúmenes comercializados, poder negociar un flete mayorista a industria.

✓Mano de obra, libre de contribuciones y ART, se considera que para un acopio de dicha estructura se requieren tres operarios de jornada completa, más horas extras y pago de aguinaldo. Se toman las escalas salariales de UGARA, para enero – junio 2021, de la categoría Auxiliar, Encargado de Galpón y Encargado de Planta, un puesto por cada categoría.

✓Energía, combustible y productos químicos, en base a los consumos necesarios para el acondicionamiento y almacenamiento de soja, proporcionado por la Federación de Centros y Entidades Gremiales de Acopiadores de Cereales (FCEGAC).

✓La categoría “otros costos” incluye seguridad e higiene, reparaciones y mantenimiento, seguros y gastos generales de oficina, según información detallada proporcionada por FCEGAC.

✓ En cuanto a los “costos comerciales y de transporte”, se considera un flete de 230 km. desde el acopio a la industria (puerto), a precio mayorista3, registro en bolsa de 0,2% sobre el valor Disponible, comisión del corredor del 0,5% sobre valor Disponible y comisión del entregador, también del 0,35% sobre valor Disponible. Dentro de la estructura de ingresos y costos del acopio, la mayor participación en los costos, por fuera de la materia prima (que representa el 89,8% de los costos totales), se corresponden con los costos de transporte (flete) que representan el 6,7% del total de costos.

En el caso de los impuestos se tiene en cuenta contribuciones (25,8%) y ART (3%) sobre el salario básico. Impuesto a los Créditos y Débitos Bancarios con una alícuota total de 0,15% e Ingresos Brutos del 5%, siendo un alícuota promedio de las principales provincias con acopio. Impuesto a los sellos (1,05%) e Impuestos Municipales (0,75%), promedio de los municipios de las principales provincias acopiadoras. En todos estos casos, salvo ICDB, la alícuota se tributa sobre los ingresos totales, descontado el costo de la materia prima y flete, dada la característica de consignatario del acopio.

Impuesto a las Ganancias, en caso que tributara, como se verá debajo al tener perdida el eslabón no tributa dicho impuesto, se contabiliza con una alícuota del 30% sobre el resultado antes de impuestos descontando el pago de todos los impuestos antes mencionados, donde tiene el 100% del ICDB como pago a cuenta, considerándolo una persona jurídica, bajo el criterio de PyME.

La carga tributaria que enfrenta el eslabón de acopio es de USD 2,47 sobre la tonelada de soja. Como podrá observarse, dado que el acopio incurre en pérdida no tributa impuesto a las Ganancias.

Aquellos impuestos que recaen sobre la mano de obra (CSS + ART) son los de mayor peso, seguidos por los impuestos transaccionales, como pueden observarse en el gráfico a continuación: ingresos brutos, ICDB y sellos. Parte de la explicación es que, al ser un intermediario, tiene sentido que este tipo de impuestos expliquen la mayor parte de la carga.

Los ingresos del sector comercial (UDS 15,55/tn), se explican principalmente por un componente de costos e impuestos, al no contar con resultado positivo en la actividad.

En el caso del eslabón industrial, se considera una industria promedio, UpRiver, con una capacidad de 11.400 toneladas/día, con tecnología de molienda por solvente. El eslabón industrial además de obtener harina y aceite de soja, obtiene de su proceso productivo pellets de cáscara de soja. En este esquema se considerarán los tres subproductos. Se toman los rendimientos promedio para el primer semestre 2021 de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA). A su vez, se tienen en consideración la situación particular que viene enfrentando la cadena de la soja, de una sucesiva disminución de la proteína, lo que lleva a contar con un menor rendimiento para la producción de harina, mientras que el rendimiento en aceite se mantiene en valor estables y altos4. Así de una tonelada de soja grano se considera un rendimiento del 70,2% de harina proteica (pellets), 20% de aceite y 6,50% de pellets de cáscara de soja. El restante 3,3% se convierten en pérdidas para la industria.

Si bien este tipo de industria es la que predomina en el mercado, se diferencia de una industria inland (mediterránea), en que esta última cuenta con menores costos de materia prima, pero incurre en un costo de transporte y logística para enviar la producción al puerto con destino a exportación, que no incurre una up-river5.

Para el análisis de ingresos y costos, se considera que el 100% de la producción se destina al mercado externo. También debe considerarse que, los gastos de fobbing son un costo en el que incurre la industria, por lo cual cuando se analice el peso de los principales costos se tendrán en cuentan en el valor total. Los ingresos brutos están compuestos por:

✓Ingreso por exportación de aceite, a valor FOB de aceite de soja, proporcional al rendimiento del grano-aceite. Del valor de USD 1.187 para una tonelada de aceite, se considera el 20%. ✓Ingreso por exportación de harina, a valor FOB de harina de soja, proporcional al rendimiento del grano-harina. Es decir, del valor de USD 450,70 para una tonelada de harina, se considera el 70,2% de dicho valor como ingreso por exportación de harina, en la tonelada del grano de soja. ✓Ingreso por pellets de cáscara de soja, a valor FOB de dicho producto, proporcional al rendimiento grano-pellets de cáscara. De los USD 115,70 por tonelada de pellets cáscara, se considera 6,5% de dicho valor, en la tonelada de grano de soja.

De esta forma, se obtiene un grano de soja equivalente industrializado, que permitirá consolidar el análisis de los tres eslabones considerados. Este ingreso consolidado se denominará de ahora en más “precio compuesto del grano de soja”. Para el ingreso neto, se descuentan de los ingresos por harina, aceite y pellets de cáscara, los DEX abonados y los gastos de fobbing, ambos explicados debajo.

Los costos, contemplan “gastos de fobbing”, incluye costos de elevación, comisión de corredor e independence surveyor. Costo de materia prima, a valor Disponible, el cual se corresponde con el ingreso por grano e ingreso por acopio, del eslabón comercial. En base a los datos proporcionados por CIARA6 , se cuentan con los costos de mano de obra, libre de contribuciones y ART. Insumos en los que se incurre en el proceso productivo, distintos a la materia prima, gastos de energía, gas y hexano. Otros costos, incluyen servicios contratados, honorarios profesionales, alquiler de maquinaria e inmuebles,seguros y gastos diversos.

Del total de costos que enfrenta el eslabón industrial, contemplando los gastos de fobbing, la materia prima es el principal, explicando el 94,6% del total, seguido por el costo del gas (1,4%), gastos de fobbing (1,1%) y mano de obra (0,84%).

Para los impuestos se tiene en cuenta: DEX vigente en enero – junio 2021, de 33% para grano de soja, 31% harina (pellets) y aceite y 22% para pellets de cáscara de soja. Contribuciones (25,5%) y ART (4,98%) sobre el salario básico. Impuesto a los Créditos Bancarios con una alícuota de 0,6% sobre los créditos, encontrándose exenta del Impuesto al Débito Bancario por actividad exportadora. Impuesto a los sellos del 1,05% sobre el valor FAS, asumiendo el sector industrial el 50% de dicho impuesto, ya que el restante 50% es tributado por el sector primario. En cuanto al impuesto sobre los Ingreso Brutos, aquellos ingresos derivados de la exportación no son alcanzados por el impuesto. Sin embargo, los ingresos derivados por molienda tienen una alícuota del 1,5%, para provincia de Santa Fe. Para ello, se estima IIBB sobre el diferencial entre los ingresos por aceite, harina y pellets de cáscara, descontado el costo de la materia prima. En cuanto al Derecho de Registro e Inspección (DREI) que rige en las diferentes localidades de la provincia de Santa Fe, se considera la alícuota de Timbúes, donde se encuentran parte de las industrias up-river, como representativa, que se estima en 0,15% sobre los ingresos netos. Cabe mencionar que este impuesto se cobra principalmente en cuotas mensuales en pesos según la facturación de la empresa, y presenta una gran disparidad entre las diferentes localidades de la zona Up-River. El Impuesto a las Ganancias corresponde a una alícuota del 30% sobre el resultado antes de impuestos descontando el pago de todos los impuestos antes mencionados, considerando una persona jurídica. Al ser el producto final exportable, no se incluye IVA en el análisis de la cadena de la soja. Por último, si bien no es un impuesto en si mismo, al ser una intervención directa del Estado, se tiene en cuenta en la carga tributaria de la industria el Fondo Fiduciario Aceitero, como el 0,9%7 del valor FOB de soja industrializada.

La carga tributaria que enfrenta el eslabón de la industria es de USD 193,56 por tn. de soja, donde los DEX explican el 89,9% de dicha carga, seguido en importancia por el Fondo Fiduciario (2,7%) e Impuesto a los Créditos Bancarios (1,2%). Este nivel de carga tributaria representa el 34,3% de los ingresos brutos de la industria.

Anexo:

comparación junio 2019 A modo comparativo con el informe anterior se analizan los principales resultados considerando solo junio 2021 vs. junio 2019. Para junio 2019 el precio compuesto del grano de soja era de USD 364,91, mostrando un crecimiento del 46% para junio 2021 (USD 533,45). En términos de carga tributaria la misma pasó de USD 150,61 por tonelada de soja industrializada a USD 246,47, un 63% más. El principal cambio en este punto se corresponde con el aumento de las alícuotas de DEX, que paso de, una alícuota promedio del 27,13% en 20198 para todos los productos del complejo soja, a 33% en soja grano, 31% harina (pellets) y aceite y 22% en pellets de cáscara. Así mismo se contempla el Fondo Fiduciario Aceitero, que no existía en 2019. A nivel eslabón, la industrial pasó de tener resultado negativo en junio 2019 a un resultado positivo en junio 2021. El acopio se mantiene con pérdidas. En términos de composición del precio de soja industrializada, el principal cambio se manifiesta en el peso de los impuestos sobre el total, el cual pasó del 41% en 2019 a 46% en 2021, superando la participación de los costos.

 

Fuente: FADA

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