Clima: el pronóstico para la agricultura en los próximos meses

Al maíz 2021/22 lo único que lo puede parar es el clima, y la última actualización de la NOA es inquietante. También hay temor en trigo: las primeras señales de falta de agua alcanzaron a los lotes del norte de la región núcleo.

El Match Point es el punto decisivo que en los deportes decide la victoria. La película que rodó Woody Allen en el 2005 inicia mostrándolo en cámara lenta: la pelota de tenis queda en la red en el momento que hay un 50% de posibilidades de ganar y un 50% de perder. La última emisión de la NOAA del índice ONI ha dejado exactamente en ese escenario al clima de Argentina de la próxima campaña gruesa. Alfredo Elorriaga, consultor de GEA lo explica diciendo: “aun cuando el consenso generalizado de los analistas está considerando la condición actual del Pacífico como de Neutralidad, estrictamente, eso no es así. El índice ONI, que evalúa la anomalía de la temperatura superficial del Pacífico Ecuatorial Central viene mostrando una disminución paulatina de su enfriamiento durante los últimos meses. Pero el valor de junio es de (– 0,5), registro que todavía se encuadra dentro del rango NIÑA”. La NOAA establece para la fase “Neutra” valores ONI por encima de –0,5°C y por debajo de +0,5°C durante tres meses continuos. Por eso dice que el valor ONI de junio “es aún insuficiente para asegurar que no existe riesgo de que “La Niña” reaparezca para la primavera”. Elorriaga, aparte lo dice porque tomando los registros del ONI desde principios de año hasta julio y al compararlos con los de los eventos Niña de los últimos 30 años —con características similares a la que nos afectó durante el 2020/21— la evolución muestra que un 50% de esos eventos terminaron en “Neutralidad” pero un 50% en “Niñas moderadas” o incluso en “Niñas fuertes”, como el caso que se dio en la campaña gruesa del 2010/11.

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¿Qué factores pueden modificar la intención de siembra del maíz 2021/22?

“El clima”, la respuesta fue unánime en la región núcleo: es el principal factor que puede alterar drásticamente la intención de sembrar un 10% más de maíz en el próximo ciclo. Por eso es tan inquietante esta situación climática, ya que faltan dos meses para la siembra, y recién el próximo mes se definiría si habrá Niña o Neutralidad en la próxima primavera. Y en términos productivos para Argentina “La Niña” en el Océano Pacífico es empezar el partido con el peor escenario posible. De todas formas hay buenas noticias en otros indicadores. “El otro forzante global que influye sobre nuestro país es el Atlántico. Más allá de algunos enfriamientos débiles,  está mostrando una tendencia a mantenerse más cálido que lo normal, principalmente a la altura de las costas bonaerenses, moderando las irrupciones de aire frío sobre el continente. Esta dinámica favorece una alternancia entre la circulación del sudoeste y del  noreste que disminuye el ingreso de aire frío hacia la región central. Mayor circulación de aire más cálido implica mayor contenido de humedad. Y esto ya se está reflejando: hay un escenario bastante favorable para el desarrollo de precipitaciones como las que cierran los primeros siete días de julio, y podrían repetirse durante lo que resta del mes”, señala Elorriaga.

Se encienden las primeras alarmas en trigo por la falta de agua

En el centro sur de Santa Fe las reservas de agua para trigo comienzan a escasear. La mitad de los trigos de la región se encuentran desplegando hojas, un pequeño porcentaje emergiendo y el 35% ingresando en macollaje, demandando cada vez más agua. En los alrededores de Cañada de Gómez se hace imprescindible una lluvia en los próximos días; advierten que, con la humedad actual del suelo, el cultivo no va a poder hacerle frente a las exigencias del macollaje. En Carlos Pellegrini, los cuadros van a quedar muy desparejos: hay grandes fallas en la germinación por falta de agua en el 30% de los cuadros. “Dentro del mismo lote hay un 70% emergido y el resto no tiene humedad”, señalan. En Cañada Rosquín, el cereal mantiene una baja tasa de crecimiento del trigo debido a los fríos y a la falta de un aguacero que le permita aumentar el volumen del área foliar. Hacia el sur de Santa Fe, norte de Buenos Aires y sudeste cordobés el panorama cambia: las reservas son suficientes para atravesar las etapas más exigentes. El noreste de Buenos Aires incrementó la humedad superficial del suelo, ya que recibió los mayores milimetrajes esta semana y vienen con mejores reservas de agua. Junín registró casi 13 mm, Chacabuco 7 mm y Rojas 6 mm. En Colon y Rojas el perfil está cargado y la capa superficial, bien provista. Allí, los trigos crecen sin ninguna limitación. En Bigand, las reservas de agua permiten un crecimiento sostenido y sin dificultad hasta por lo menos hasta la llegada de encañazón. 

¿Cuánta agua está haciendo falta?

En buena parte de la región las reservas de humedad del suelo se presentan adecuadas, o regulares, pero ya se empiezan a visualizar amplias áreas en Córdoba con reservas escasas. Las bajas temperaturas mantienen una baja tasa de evapotranspiración, pero comparando con los periodos anteriores se observa claramente la pérdida de humedad en los perfiles. Para los próximos quince días, se necesitarían entre 10 o 20 mm para alcanzar los niveles óptimos en Santa Fe y extremo noroeste de Buenos Aires. Pero sobre el noroeste de la región serían necesarios entre 40 y 60 mm para lograr condiciones de humedad adecuadas.

Complementando este informe, escuchamos a continuación a Marina Barletta integrante del grupo GEA:

 

Fuente: GEA  BCR

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