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Panorama agrícola semanal

2 semanas atras

La especulación en torno del clima sobre las zonas agrícolas de los Estados Unidos fue el principal fundamento alcista para el valor de los granos, que completaron una semana muy positiva, con mejoras que rondaron el 4% para el maíz y para el trigo, y que superaron el 2% para la soja, que venía de cuatro segmentos negativos consecutivos. El nuevo informe mensual del USDA tuvo escaso impacto sobre el mercado, dado que no modificó la tendencia en el esquema de oferta y demanda global. En el mercado local se destacó la firmeza del trigo y el buen pasaje alcista de la soja disponible que, sin embargo, se redujo en la última rueda.

Indicadores exógenos que impactan sobre los precios

Viernes 9 Viernes 2 Diferencia en %
Petróleo 45,87 47,73 -3,90
Dólar/Euro 1,1199 1,1276 -0,68
Real/Dólar 3,291 3,255 +1,11
Peso/Dólar* 15,82 15,90 -0,50

* Tipo de cambio Comprador (cotización divisa) del Banco Nación.

SOJA

La necesidad de mercadería de las fábricas procesadoras volvió a ser el principal factor de firmeza para los precios de la soja argentina disponible, que durante buena parte de la semana se negoció en $ 4000 para la zona del Gran Rosario. No obstante, en la última rueda del segmento la demanda optó por reducir su propuesta ante la caída de la oferta y frente a una ecuación económica que debilita sus márgenes. Sobre todo durante la rueda del martes, los volúmenes comercializados y las fijaciones fueron muy importantes. En el balance, la transición de las propuestas de los compradores dejó estabilidad para el Gran Rosario, con un valor de $ 3900 por tonelada, y subas para Bahía Blanca, de 3700 a 3800 pesos, y para Necochea, de 3700 a 3750 pesos. El viernes el FAS teórico de la soja fue calculado por el Ministerio de Agroindustria de la Nación (Minagro) en $ 3896, mientras que para el lunes el indicador fue fijado en 3893 pesos por tonelada. Por su parte, en el cierre de la semana la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) estableció el FAS teórico de la soja para la industria aceitera en 3761 pesos por tonelada.

En línea con las subas externas, el balance de la semana fue positivo en el Mercado a Término de Buenos Aires (Matba), donde las posiciones julio y noviembre de la soja crecieron de 248,10 a 252,70 y de 253,30 a 257,50 dólares por tonelada.

En su informe sobre carga de buques programada, la BCR indicó que en el período 7 al 29 de junio deben salir desde las terminales del Gran Rosario 267.000 toneladas de poroto de soja, 509.600 toneladas de harina y 320.150 toneladas de aceite; desde Bahía Blanca, 406.800 toneladas de poroto, 35.000 toneladas de harina y 6150 toneladas de aceite, y desde Necochea, 343.999 toneladas de poroto, 36.000 toneladas de harina y 17.150 toneladas de aceite.

Acerca de los cultivos, el jueves la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) relevó el avance de la cosecha de soja sobre el 90,6% del área apta, con un progreso semanal de 5,1 puntos y con un adelanto interanual de 3,9 puntos. “El rinde medio nacional solo descendió 0,2 quintales por hectárea, ubicándose a la fecha en 32,3 quintales y permitiendo acumular un volumen parcial de 52,8 millones de toneladas luego de haberse recolectado más de 16,3 millones de hectáreas. Bajo este escenario, la proyección de producción se mantiene en 57.500.000 toneladas”, dijo la entidad.

El viernes, en su informe mensual de oferta y demanda global, el USDA elevó de 57 a 57,80 millones de toneladas el volumen de la cosecha argentina de soja 2016/2017 y mantuvo en 57 millones su proyección para el ciclo 2017/2018.

 

Tras cuatro semanas seguidas bajistas, los precios de la soja lograron quebrar la tendencia y cerraron el segmento comercial en alza en la Bolsa de Chicago. Los contratos julio y agosto sumaron un 2,20 y un 2,36%, al pasar de 338,50 a 345,94 y de 339,24 a 347,23 dólares por tonelada, mientras que la posición noviembre, que marca la entrada de la nueva cosecha en el circuito comercial ganó un 2,51%, al subir de 339,88 a 348,42 dólares por tonelada.

Con mayoría de fundamentos bajistas en su camino, los precios de la soja fueron beneficiados durante todo el segmento por la firmeza de las cotizaciones del maíz y del trigo, a partir de la especulación con el tiempo seco en las zonas agrícolas estadounidenses. Se podrían ensayar aquí muchas explicaciones sobre los factores que impulsaron el valor de la oleaginosa, pero lo más correcto es reconocer que la ola alcista de los cereales arrastró consigo las cotizaciones de la soja, que pocos días atrás tocaron el nivel más bajo desde abril de 2016.

Uno de los pocos y reales factores positivos para la oleaginosa fue el balance de las importaciones de soja de China durante mayo, que totalizaron 9,59 millones de toneladas, un volumen que no sólo resultó un 25,2% mayor al registrado un año atrás, con 7,66 millones, sino que resultó el más alto desde que la Administración General de Aduanas de China lleva registros de compras de soja. Además, el dato mensual quedó un 19,6% arriba de los 8,02 millones adquiridos durante abril.

Pero como contracara, desde la Unión Europea se informó que en lo que va del ciclo comercial 2016/2017 las importaciones del bloque de poroto de soja y de harina de soja cayeron un 4,8 y un 11,7%, de 13,60 a 12,95 y de 18,80 a 16,60 millones de toneladas, respectivamente.

Acerca de los cultivos, el lunes el USDA relevó el avance de la siembra de soja sobre el 83% del área prevista, por encima del 67% de la semana pasada; del 82% vigente un año atrás; del 79% promedio de las últimas cuatro campañas, y del 81% previsto en promedio por el mercado. El organismo añadió que emergió el 58% de las plantas, frente al 37% de la semana anterior; al 62% de 2016, y al 59% promedio. En su próximo reporte el USDA incluirá la primera ponderación sobre el estado de los cultivos. Vale tener en cuenta que en el ciclo 2016/2017, la primera valoración de la condición de las plantas ubicó el 72% en estado bueno/excelente.

El reporte semanal sobre las exportaciones de los Estados Unidos fue negativo para la soja. En efecto, el jueves el USDA relevó ventas 2016/2017 de poroto por 159.200 toneladas, por debajo de las 610.200 toneladas del trabajo anterior y del rango previsto por el mercado, de 300.000 a 500.000 toneladas. Las exportaciones de harina fueron relevadas en 84.800 toneladas, por debajo de las 123.500 toneladas precedentes y dentro del rango previsto por el mercado, de 50.000 a 150.000 toneladas. En cuanto al ciclo 2017/2018, el organismo relevó ventas de poroto por 221.800 toneladas, por encima de las magras 16.000 toneladas de la semana pasada, pero dentro del rango esperado por los operadores, de 50.000 a 250.000 toneladas.

Por último, las nuevas cifras reveladas por el USDA en su informe mensual de oferta y demanda tuvieron más condimentos bajistas que alcistas para la soja. Para empezar, lejos de reducir las existencias finales estadounidense 2016/2017 las elevó, de 11,85 a 12,26 millones de toneladas, contra los 11,78 millones esperados por el mercado. Es decir que ahora las reservas dejadas por la campaña récord resultan un 129,16% mayores a las dejadas por el ciclo 2015/2016.

Pero las noticias bajistas no terminaron ahí. El organismo volvió a elevar la oferta de Sudamérica, al incrementar de 111,60 a 114 millones de toneladas la cosecha de Brasil y de 57 a 57,80 millones la producción de la Argentina. Las existencias finales globales fueron elevadas de 90,14 a 93,21 millones, contra los 90,79 millones previstos por los operadores. Así el volumen remanente de la campaña quedó un 20,92% arriba del dejado tras el ciclo precedente.

En cuanto al ciclo 2017/2018 en los Estados Unidos, el USDA no introdujo cambios (cosecha, 115,80 millones de toneladas; importaciones, 680.000 toneladas; molienda, 53,07 millones; uso total, 56,75 millones, y exportaciones, 58,51 millones), sin embargo, por el aumento de las existencias iniciales, el stock final de la nueva campaña fue elevado de 13,08 a 13,48 millones de toneladas y quedó arriba de los 13,20 millones previstos por el mercado.

Con las importaciones chinas fijas en 93 millones de toneladas y sin cambios en el resto de las cifras, pero con el arrastre del incremento de las reservas de la campaña 2016/2017 tras el aporte sudamericano, las existencias finales globales 2017/2018 se ubicaron en 92,22 millones de toneladas, por encima de los 88,81 millones del reporte de mayo y de los 89,44 millones esperados por los operadores.

Por todo lo expuesto, la persistencia de valores sostenidos para la soja dependerá exclusivamente de la continuidad de tiempo seco sobre las zonas productoras de los Estados Unidos, en una campaña en la que el incremento de la superficie sembrada, que pasó de 33,75 a 36,22 millones de hectáreas, da cierto margen para rindes no récord, como los vistos en el ciclo anterior.

MAIZ

Con ofertas atadas a los embarques inmediatos, hubo mayoría de subas para los precios del maíz en el mercado disponible local. Las propuestas de la exportación crecieron de 2450 a 2600 pesos por tonelada para el puerto de Bahía Blanca, donde se evidenció la urgencia de la demanda, y de 2300 a 2350 pesos para Necochea. Para el Gran Rosario la oferta se mantuvo sostenida en 2350 pesos. Para el viernes el FAS teórico fue calculado en 2364 pesos por el Minagro, mientras que para el lunes fue fijado en 2367 pesos por tonelada.

Las propuestas de los consumos relevadas a diario por la BCBA pasaron de 2260/2400 a 2200/2300 pesos por tonelada de maíz, según calidad, condición, procedencia y forma de pago. En sintonía con las mejoras externas, el balance fue positivo en el Matba, donde los contratos julio y septiembre crecieron de 142,80 a 146 y de 144,50 a 148,20 dólares por tonelada.

En su informe sobre carga de buques programada, la BCR indicó que en el período 7 al 29 de junio deben salir desde las terminales del Gran Rosario 993.300 toneladas de maíz; desde Bahía Blanca, 339.800 toneladas; desde Necochea, 41.000 toneladas, y desde otros puertos, 68.745 toneladas.

Acerca de los cultivos, el jueves la BCBA relevó el avance de la cosecha de maíz para grano comercial sobre el 42% del área apta, con un progreso semanal de 3,7 puntos. “Durante la última semana comenzaron a relevarse las primeras cosechas en las regiones NOA y NEA, las cuales brindaron muy buenos rendimientos. Por otro lado, los rindes de cuadros tardíos recolectados en Córdoba y en Buenos Aires superan las expectativas iniciales. Hacia el oeste de Buenos Aires-norte de La Pampa se continúan relevando problemas de volcado de plantas y falta de piso que impiden que las labores tomen impulso. Aún resta recolectar en el nivel país unos 3 millones de hectáreas. Gran parte de los lotes aún en pie son de planteos tardíos y de segunda ocupación. Frente a este panorama mantenemos nuestra proyección de producción en 39.000.000 de toneladas”, dijo la entidad. Y añadió que a la fecha la producción parcial acumulada asciende a 18,2 millones de toneladas, con un rinde medio nacional de 86,8 quintales por hectárea.

En su informe mensual, el viernes el USDA mantuvo el volumen de la cosecha de maíz argentino 2016/2017 en 40 millones de toneladas y el saldo exportable, en 27,50 millones. Lo mismo ocurrió con las cifras 2017/2018, que fueron sostenidas en 40 y en 28,50 millones, respectivamente.

 

Muy positivo resultó el balance de la semana para los precios del maíz estadounidense en la Bolsa de Chicago, donde los contratos julio y septiembre sumaron un 4,03 y un 3,94%, al pasar de 146,74 a 152,65 y de 149,89 a 155,80 dólares por tonelada. Los principales artífices del salto dado por las cotizaciones del cereal fueron los fondos de inversión, que el viernes de la semana anterior iniciaron un raid de compra de contratos que en el cierre del segmento que aquí analizamos alcanzó un volumen de 74.500 contratos, según la estimación de la agencia Reuters, equivalente a casi 9,5 millones de toneladas de maíz.

La excusa de los especuladores profesionales para las compras de semejante volumen de contratos fue el tiempo seco registrado durante la semana y la previsión la continuidad de la escasez de lluvias para los próximos 6 a 10 días sobre buena parte del Medio Oeste de los Estados Unidos. Además, fijaron su mirada en el déficit hídrico que mostró sobre las Dakotas y sobre el noroeste de Minnesota el último mapa de monitoreo de la sequía del Centro Nacional de Mitigación de la Sequía. Y el fundamento de fondo para esta acción está en que la superficie sembrada con maíz en la nueva campaña estadounidense cayó de 38,04 a 36,42 millones de hectáreas y en que la condición de los cultivos se encuentra por debajo de la vigente un año atrás.

En ese sentido, el lunes el USDA ponderó el 68% de los cultivos en estado bueno/excelente, por encima del 65% de la semana pasada, pero por debajo del 75% vigente un año atrás. El dato oficial, quedó por encima del 67% previsto en promedio por el mercado. Para entender la preocupación de los operadores vale tener en cuenta que en Iowa, Illinois y en Indiana el organismo relevó en estado bueno/excelente el 77, el 59 y el 46% de los cultivos, por debajo del 80, del 76 y del 72% de igual momento de 2016, respectivamente.

En el cierre de la siembra, el USDA relevó su progreso sobre el 96% de la superficie prevista, por encima del 91% de la semana pasada, pero por debajo del 97% vigente un año atrás y del 97% promedio de las últimas cuatro campañas. Añadió que emergió el 86% de las plantas, contra el 73% de la semana anterior; el 88% de 2016, y el 87% promedio.

No acompañó al resto de las noticias alcistas el informe semanal sobre las exportaciones estadounidenses. Ocurre que el jueves el USDA relevó ventas 2016/2017 de maíz por 348.600 toneladas, por debajo de las 412.000 toneladas del reporte anterior y del rango esperado por el mercado, de 500.000 a 700.000 toneladas. Los negocios 2017/2018 fueron calculados en 128.000 toneladas, cerca de las 139.700 toneladas de la semana pasada y dentro del rango previsto por los operadores, de 100.000 a 250.000 toneladas.

Acerca del informe mensual de oferta y demanda del USDA, no hubo cambios en las cifras comerciales 2016/2017 de los Estados Unidos, por lo que el stock final fue sostenido en 58,30 millones de toneladas, por encima del promedio de 58,09 millones esperado por el mercado.

Una vez más, el organismo elevó su previsión sobre la cosecha de Brasil 2016/2017, de 96 a 97 millones de toneladas y la dejó muy por encima de los 93,84 millones estimados un día antes por la Conab. Difieren también los respectivos volúmenes exportables, que para el USDA es de 34 millones, mientras que para el organismo brasileño es de 26 millones.

Las existencias finales globales fueron proyectadas en 224,59 millones, frente a los 223,90 millones de mayo y a los 224 millones previstos por el mercado.

En cuanto al nuevo ciclo 2017/2018, tampoco hubo cambios en las cifras estadounidenses: cosecha, 357,27 millones de toneladas; importaciones, 1,27 millones; uso forrajero, 137,80 millones; uso total, 315,61 millones, y exportaciones, 47,63 millones. Así, las existencias finales fueron mantenidas en 53,60 millones, con lo que quedaron por encima de los 52,96 millones previstos por los operadores.

Del resto de las cifras se destacó el recorte de la producción de la Unión Europea, de 63,50 a 62 millones de toneladas, que tuvo como principal consecuencia la previsión de importaciones por 15 millones, contra los 14 millones estimados en mayo.

Con un lastre menor en China (las existencias finales 2017/2018 se prevén en 81,29 millones, contra los 101,31 millones del ciclo 2016/2017), las existencias finales globales de la nueva campaña fueron estimadas en 194,33 millones, por debajo de los 195,27 millones de mayo y de los 195,48 millones previstos por el mercado.

Con independencia de las cifras del informe mensual del USDA, el clima seguirá siendo el factor central para la formación de los precios del maíz en las próximas semanas. Si se cumplen los pronósticos de temperaturas cálidas y de lluvias inferiores al promedio para los próximos 6 a 10 días sobre las zonas productoras de granos gruesos, la tendencia alcista podrá acentuarse.

TRIGO

Positivo fue el balance de la semana para los precios del trigo argentino, dado que las ofertas de los exportadores crecieron de 2600 a 2650 pesos por tonelada condición cámara para las terminales del Gran Rosario y para Bahía Blanca, y de 2550 a 2650 pesos para Necochea. El FAS teórico del viernes fue fijado por el Minagro en 2760 pesos, mientras que para el lunes el indicador fue calculado en 2763 pesos. Con menor actividad que la vista durante el segmento anterior, las propuestas de los molinos relevadas a diario por la BCBA pasaron de 2450/2950 a 2550/2900 pesos por tonelada, según calidad, procedencia y forma de pago.

Las ofertas de la exportación por trigo de la próxima cosecha se mantuvieron en US$ 160 por tonelada para Bahía Blanca y para el Gran Rosario, mientras que para Necochea crecieron de 155 a 160 dólares. La tónica alcista se reflejó también en el Matba, donde las posiciones julio y enero subieron de 168,50 a 173,22 y de 159,50 a 162 dólares por tonelada.

En su informe sobre carga de buques programada, la BCR indicó que en el período 7 al 29 de junio deben salir desde las terminales del Gran Rosario 88.500 toneladas de trigo; desde Bahía Blanca, 92.000 toneladas, y desde Necochea, 61.800 toneladas.

Respecto de los cultivos, el jueves la BCBA relevó el avance de la siembra de trigo sobre el 21,4% de los 5,5 millones de hectáreas previstos, con un progreso semanal de 10 puntos. “La ausencia de precipitaciones sobre gran parte del área agrícola nacional permitió que la siembra cobrase mayor fluidez, principalmente en el Norte del país”, indicó la entidad. Y añadió que la adecuada oferta hídrica que se mantiene sobre el NOA, el NEA y sobre sectores del centro-norte de Santa Fe permiten que las labores avancen sobre los núcleos productivos, promoviendo la implantación anticipada de lotes tempranos, razón por la cual el adelanto interanual se ubica en el 5%. “No obstante, en paralelo, sectores de Córdoba, del norte de La Pampa-oeste de Buenos Aires y del Núcleo Sur continúan registrando excesos hídricos, con anegamiento de lotes próximos a ser implantados con trigo, provocando una disminución interanual en la expectativa de siembra del cereal y poniendo en riesgo la incorporación de aproximadamente 100.000 hectáreas, que actualmente se encuentran comprometidas”, advirtió la BCBA.

Acerca del informe mensual del USDA, el organismo elevó de 16 a 17 millones de toneladas el volumen de la cosecha argentina de trigo 2016/2017, una cifra que aún sigue debajo de los 18,40 millones previstos por el Minagro. Además, incrementó de 10,20 a 11,20 millones el saldo exportable y lo dejó muy cerca de los 11,30 millones proyectados por Agroindustria. En cuanto al nuevo ciclo, la producción de la Argentina fue elevada de 17 a 17,50 millones y el saldo exportable, de 11 a 11,50 millones.

 

Resultó muy positivo para los precios del trigo estadounidense el balance de la semana de negocios. En efecto, las posiciones julio y septiembre del cereal en Chicago ganaron un 3,78 y un 3,66%, al pasar de 157,82 a 163,79 y de 163,05 a 169,02 dólares por tonelada. En Kansas, los mismos contratos sumaron un 4,22 y un 3,93%, al variar de 159,19 a 165,90 y de 165,90 a 172,42 dólares por tonelada. Como en el caso del maíz, la tónica alcista de las cotizaciones tuvo entre sus fundamentos la acción de los fondos de inversión, que concretaron una importante compra de contratos entre el martes y el jueves.

La falta de humedad para el trigo de primavera, particularmente en la zona de las Dakotas; los resultados productivos poco alentadores tras el inicio de la cosecha de las variedades de invierno, y la desmejora en la condición de los cultivos fueron los factores que alentaron la acción compradora de los fondos y, también, de comerciales que vieron en los valores vigentes para el grano fino una oportunidad de comprar grano barato si en adelante las condiciones ambientales acentúan la ya esperada caída de la cosecha total estadounidense. Vale tener en cuenta que el área sembrada en el ciclo 2017/2018 bajó a 18,66 millones de hectáreas desde los 20,32 millones de la campaña 2016/2017.

En orden cronológico, el lunes el USDA confirmó el inicio de la cosecha de los trigos de invierno y relevó un progreso sobre el 10% del área apta, por encima del 2% de igual momento de 2016 y del 7% promedio de las últimas cuatro campañas. El dato oficial superó el 7% esperado por el mercado. El organismo ponderó el 49% de los cultivos en estado bueno/excelente, por debajo del 50% de la semana pasada; del 62% de igual momento de 2016, y del 50% previsto en promedio por los operadores. En Kansas, ponderó el 43% de los cultivos en condición óptima, por debajo del 45% de la semana pasada y del 60% vigente un año atrás. En cuanto al trigo de primavera, resultó sorpresiva la ponderación del 55% de los cultivos en estado bueno/excelente, dado que el dato quedó por debajo del 62% de la semana pasada; del 79% vigente un año atrás, y del 61% previsto por los operadores.

Fue neutro para los precios el informe sobre las exportaciones semanales estadounidenses, dado que el jueves el USDA relevó ventas 2017/2018 por 461.000 toneladas, por debajo de las 810.300 toneladas del reporte anterior, pero dentro del rango previsto por el mercado, de 350.000 a 550.000 toneladas.

En cuanto al informe mensual del USDA, el viernes el organismo estimó la nueva cosecha de trigo de los Estados Unidos en 49,64 millones de toneladas, por encima de los 49,54 millones del mes pasado y de los 49,40 millones proyectados por los operadores, pero un 21% abajo de los 62,86 millones del ciclo anterior. El leve incremento productivo mensual respondió al aumento del rinde promedio nacional, de 31,74 a 31,81 quintales.

En el resto de las variables, y teniendo en cuenta el aumento de las existencias iniciales, de 31,55 a 31,61 millones, las importaciones fueron elevadas de 3,40 a 3,54 millones, mientras que fueron sostenidos sin cambios los volúmenes de uso forrajero, en 4,63 millones; uso total, en 32,41 millones, y de exportaciones, en 27,22 millones. El stock final de la nueva campaña fue calculado por el USDA en 25,16 millones de toneladas, por encima de los 24,86 millones del mes pasado y de los 24,79 millones estimados por los privados.

En el nivel mundial, el USDA estimó las existencias finales 2017/2018 en 261,19 millones, frente a los 258,29 millones del trabajo anterior y a los 257,77 millones previstos por el mercado. Vale tener en cuenta que, dentro de este abundante volumen de reservas, 127,99 millones corresponden a China.

Ese último dato puede ocular una situación real de un mercado más ajustado en cuanto a la relación de los países que participan activamente del intercambio comercial. Cabe señalar, por ejemplo, que las cosechas de Canadá y de Australia, sostenidas el viernes por el USDA en 28,35 y en 25 millones de toneladas, resultan inferiores a las del ciclo anterior, de 31,70 y de 35 millones. Además, como se señaló anteriormente, la actual proyección para la cosecha estadounidense resulta un 21% inferior a la precedente. En cuanto al bloque de países exportadores de Europa del Este (Rusia, Ucrania y Kazajstán), su producción cae de 114,32 a 107 millones de toneladas, en tanto que sus exportaciones fueron estimadas por el USDA en 50,70 millones, debajo de los 52,10 millones del año comercial anterior.

Por último, en la relación intercampañas, para la Unión Europea el USDA estima un aumento de la producción, de 145,47 a 150,75 millones de toneladas; también un crecimiento de sus exportaciones, de 27 a 30,50 millones, y un incremento de sus importaciones, de 5,50 a 6,50 millones.

En síntesis, para los precios del corto/mediano plazo, la normal la presión bajista de la cosecha estadounidense podría ser amortiguado por la preocupación de los operadores en torno del clima; de los cultivos de primavera, y por una relación oferta/demanda global más ajustada, tras la abundancia registrada en la campaña precedente. Fuente: Granar

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